miércoles, 19 de octubre de 2011

Cactus en Flor

Flor de Cactus
 
Gymnocalycium.

Precioso ejemplar de cactus en diversos estados de floración, que engalana un destartalado rincón junto a una tapia en una vieja casa de pueblo en Barranda, Caravaca de la Cruz. Murcia.

lunes, 17 de octubre de 2011

La Abubilla y el Obispillo

Abubilla (Upupa opops)

El nombre de esta ave bella y curiosa a la vez, Abubilla, (En Murcia, Parputa), es onomatopéyico, trascripción en diminutivo de su canto «bub-bub-bub». Con un moño de grandes plumas flameantes, con puntas negras, que despliega en la excitación del cortejo, también esta provista de un pico largo, curvado, con el cual perfora la tierra en busca de gusanos y larvas de insectos. En vuelo, sus anchas alas redondeadas, que bate irregularmente, le otorgan el aspecto de una gigantesca mariposa. En tierra su marcha es elegante, tanto si camina agitando la cabeza como si trota ligeramente.

La Abubilla pasa por ser un ave sucia, a causa de su nido maloliente, situado generalmente en el agujero de un árbol. Al final de la cría de los pollos es cuando el nido desprende un olor tan nauseabundo, por lo que es fácil descubrirlo. Se ha acusado a la Abubilla de negligencia, pero esto no es cierto. Bien es verdad que en el fondo del estrecho agujero, que los padres se esfuerzan por mantener limpio, pueden quedar restos de comida y deyecciones, pero en realidad lo que causa este olor desagradable es una secreción de la «glándula del obispillo» de los pollos. (Que manda narices que a ese sitio le llamen obispillo*)

Identificación: Plumaje pardo-rosado; en vuelo alas y cola blancas y negras, muy anchas; moño rosado, con puntas negras y largo pico curvado; sexos iguales.

Nidificación: Cría en agujeros de árboles o paredes, o en cajas anideras; usualmente no lleva material al nido, pero acumula desechos; puesta, en abril-junio, de 5 a 8 huevos gris claro a crema; incubación, 18 días, sólo por la hembra; los pollos, alimentados por ambos padres, abandonan el nido a las 3 ó 4 semanas; a veces dos crías.

Alimentación: Principalmente larvas de escarabajos, saltamontes, langostas, mariposas, hormigas, ciempiés, moscas, algunas arañas, escolopendras, ácaros, lombrices y todo lo que se pone a tiro de su afilado pico.

Hábitat: Parques,  jardines y el campo en general.

Parputa murciana

Esta descripción de la Abubilla (me resisto a llamarla Parputa), que hacen en la web  La Abubilla, (y en otro puñado más que repiten el mismo texto), me ha parecido tan amena que no he dudado en incorporarla (con algunas licencias) acompañando las fotos, y engrosando el número de replicantes blogeros.

*Aclaración sobre el obispillo:

Salió en conversación lo del obispillo de las aves, una tajada del pollo o la gallina muy apreciada, al menos para ciertos comensales. Y alguien preguntó extrañado por qué se llamaría obispillo a esa parte carnosa de los animales de pluma. Bueno, pues aquí va la respuesta, ya más documentada.

El Diccionario de la Real Academia define al obispillo escuetamente como la rabadilla de las aves. Una definición más detallada sería que el obispillo es la parte final de la espalda, en la base de la cola, a la altura de la pelvis.

Pues bien, este apéndice aviar se llama obispillo por tener forma de mitra episcopal. No hay más secreto. De hecho, en portugués se llama directamente mitra.

Por aquí, (Palencia), a este final de la espalda de las aves se llama también obispo, a secas, sin diminutivo. Con lo que no es de extrañar que en algún banquete de pollo alguien diga que a él le gusta comer el obispo, que es su tajada preferida. Manifestación que puede resultar chocante a los otros comensales, si desconocen esa denominación y les da por pensar que el obispero tiene preferencias por la carne de prelado.

Esta parte de las aves tiene una función muy especial, pues generalmente adquiere una coloración distinta cuando el animal está en celo. Digamos que el obispillo sirve para llamar la atención a la pareja, como una incitación al apareamiento.

No es nueva esta acepción de obispo u obispillo para denominar a ese apéndice carnoso de la cola de las aves. Ya viene usándose en nuestra lengua desde hace siglos, pues algún viejo avispado ya se dio cuenta de que ese final del pollo o de la gallina que criaba o se comía tenía una gran semejanza, en pequeño, naturalmente, con la mitra que corona a los obispos en las solemnidades.

Quedamos, pues, en que lo del obispillo es una simple metáfora, porque, en buena lógica, a ver quién es el majo que se come a un obispo.

Gonzalo Ortega Aragón.
 
¡Aclarado!

sábado, 15 de octubre de 2011

Un Homenaje

 
Un día cualquiera en la cola de Eroski para pagar cuatro encargos de última hora, cuatro gatos en la tienda y cuatro más en la cola.

Mientras la cinta transportadora avanza sin parar, los clientes depositan su mercancía sobre ella.

La cajera me saluda de lejos; me conoce. Delante de mí un africano flaco y mugriento, -si se me permite la expresión, que por otra parte le describe con exactitud-, me cede el paso amablemente, mientras la señora que le antecede hace hueco en la cinta para el siguiente: él.

Declino el ofrecimiento y aguardo paciente mi turno para pagar, sin atropellar al inmigrante.

Lleva dos litronas de La Estrella, por lo que no debe ser muy musulmán o es poco practicante -me comento a mí mismo mientras lo observo con curiosidad-. Viste de prestado pero conjuntado, los mugrientos y holgados pantalones vaqueros le hacen juego con el no menos mugriento niqui y entrambos, unos celestes calzones a la moda actual, esto es, fuera de su sitio.

Lo exótico, el contenido de los abultados bolsillos traseros y que asoma a duras penas con un tono rosa delatador: un buen puñado de langostinos, pillados al descuido de la pescadera y embutidos hábilmente en la trasera, fuera de la vista de mi amiga.


Con cara de no haber roto un plato en su vida –lo bueno de ser negro es que no se nota si te pones colorado-, el prójimo de Africa recuenta sus monedas y paga las bebidas, alejándose triunfal por el pasillo, más chulo que un ocho con su botín en los bolsillos.

¡Líbreme el Señor de acusica! Una vez ido el caballero, comento la jugada con la cajera amiga, quién con cara de sorpresa primero, pena después, y resignación por último, sentencia: “el pobre, menos mal que no le ha dado por el jamón”.

¿El jamón? ¡Vaya usted a saber donde llevaba metido el jamón! Lo que está claro es que el moreno se iba a dar un buen homenaje a cuenta de la Corporación Mondragón, que seguro sabrán perdonarlo.
Fotos: Internet

miércoles, 12 de octubre de 2011

Tortolitos

Tórtola Turca (Streptopelia decaocto)



Pareja de tórtolas haciéndose arrumacos, como corresponde, en la rama de un árbol al atardecer.

Estas no se han enterado de la posibilidad de hacer contratos matrimoniales renovables por dos años si la cosa va bien. Ellas seguro que siguen a lo suyo por mucho más tiempo: ahora me acicalas tú, ahora te acicalo yo, y en esas seguirán.

Otros acabamos de cumplir 25 añazos, o sea, las Bodas de Plata en este invento del matrimonio. Lo mejor, que estamos dispuestos a doblar la apuesta, lo peor, lo peor, los resfriados, las indigestiones y la señora gorda del jacuzzi. Y eso es pecata minuta.

lunes, 10 de octubre de 2011

Chatarra de Ley


¿Y los carritos del Hiper?  ¿y las farolas troceadas y destripadas?  ¿y las esculturas en rebanadas y previamente pintarrajeadas?  ¿y las catenarias de los trenes?  ¿y los tirantes de los puentes?  ¿y las vallas amarillas de las obras?  ¿y las bicis despistadas?  ¿y las furgonas desguazadas?...

¡Compro oro!, ¡compro chatarra!, qué más da, mientras haya quién compre sin preguntar demasiado, habrá otro dispuesto a conseguir la mercancía; y así, se roban vehículos a la carta, lo mismo da que sean coches de alta o media gama, camiones, tractores o motocicletas, herramientas agrícolas o industriales.

Cuando la necesidad aprieta, nadie se anda con chiquitas, que algunos, los menos, roban para comer, los demás pescan en río revuelto: las mafias propias y ajenas, los colgados de las drogas de todos los colores, los niños bien por el subidón de lo ilícito, los niños mal porque no hay otra cosa, y siempre hay alguien al otro lado con pocos escrúpulos y menor vergüenza, que hace del delito ajeno el negocio propio.

Ese, ese es el RECEPTADOR: "Incurren en un delito de receptación quienes conociendo la existencia de un delito contra la propiedad del que no han tomado parte, y con propósito de enriquecerse, ayudan a los responsables del mismo a aprovecharse de sus efectos, o bien reciben, adquieren o esconden los efectos resultantes del delito".

A ese es al que hay que perseguir, al que hay que trincar y poner a la sombra e imponerle tales penas que tanto a él como a sus colegas se les quiten las ganas de repetir. Que no digo yo que hubiera de cortárseles las manos, ni los dedos, ni ninguna otra cosa sobresaliente, pero unos buenos escarmientos ejemplarizantes actuarían como mano de Santo.

¿Porque, si nadie comprara mercancía dudosa, quién se molestaría en jugársela para conseguirla?

Algunos, pero no tantos. Seguro.

viernes, 7 de octubre de 2011

Mariposa de Día y Polilla de Noche

Macaón Chupaleche (Iphiclides podalirius L.)
Esta Chupaleche formaba parte de un enjambre espectacular que se arremolinaba en torno a un grupo de cardos negros, una cálida mañana de agosto a la orilla de una pista rural. Al contrario que en otras ocasiones, este nutrido grupo de mariposas no se espantaba al acercarme a ellas, lo que me permitió fotografiarlas a gusto mientras me rodeaban con sus rápidos vuelos saltando de flor en flor.

Esfinge de las Lechetreznas (Hyles euphorbiae L.)
Un mañana temprano, muy temprano de ese mismo mes de agosto, despuntando el sol, la Esfinge se aprestaba a pasar el día amodorrada en un rincón cuando cayó en nuestro poder. Un vez se fue espabilando, desplegó sus alas, estiró las antenas, vibró toda ella y se fue volando a donde no la molestaran. Esta polilla nocturna con forma de avión de combate debe su nombre a que se alimenta de lechetreznas, de la familia de las euforbias.

Estas malas hierbas, aparecen en cultivos de secano, márgenes de caminos y zonas removidas; toda la planta es muy tóxica por su látex fuertemente vesicante e irritante, esto es, tiene muy mala leche. En ocasiones, osados curanderos han aplicado su látex sobre verrugas y eczemas rebeldes, aunque su uso no es recomendable. Por vía interna es muy tóxica, así que la mejor recomendación con esta planta es la de ni se toca, ni se chupa, ni se come, salvo las Esfinges, a quienes les sienta divinamente.

Lechetreznas
La venta al público de la planta entera está prohibida o restringida por razón de su toxicidad, lo cual, no deja de ser un brindis al sol, porque, ¿quién va querer comprar una hierba tan puñetera y que además está en el campo al alcance de cualquiera?

martes, 4 de octubre de 2011

Una tarde en el Golf

Lago Hoyo 17. Islantilla Club de Golf

¡PLOFF!, ¡PLOFF!, y otra vez ¡PLOFF! Podría ser la conversación de los tomates del chiste que iban caminando por la carretera, pero no, era el sonido de las pelotas de golf que una tras otra se ahogaban en lago del Hoyo 17 en un vano intento por alcanzar el green.

Algunas llegaban desde bastante lejos y hasta cierto punto podría justificarse el error de cálculo, pero otras, las que hacían los mejores ¡PLOFF!, eran impulsadas apenas a unos pocos metros de la orilla, para acabar en el agua unos metros más allá. Incluso después de dropar la bola al borde del lago, esta acababa junto a sus compañeras, seguida de un encogimiento de hombros, un gesto de rabia o un sonoro taco (esto último generalmente en español)

Uno bueno fue aquel impecablemente equipado, con su buggy, su caddy, su gorrita y su sueter a rombos, que tras rebuscar en los bolsillos de su bolsa de palos, ¡sacó unos prismáticos para observar el hoyo!, que con el lago de por medio y todo, no estaría a más de 50 metros, después comprobó la dirección del aire y su intensidad, se puso detrás de la bola y apuntó con su palo al hoyo, tomó posiciones, dio un par de golpes al aire (levantando una buenas “chuletas” de césped) y tras un magnífico swing, ¡PLOFF! a 15 metros de distancia. Sin inmutarse, dropó en la orilla y alcanzó el green.

Tarde de Golf

Además de los ¡PLOFF! También resultaba interesante la observación de la actitud de los distintos jugadores: los más extranjeros, educados y silenciosos por lo general; los más de aquí, parlanchines y ruidosos, por lo general también. Algunos se hacían trampas a sí mismos cambiando la bola de sitio para mejora la posición, otros recogían las "chuletas" de hierba (los más) para colocarlas en su sitio con un par de pisotones amistosos, y los menos pateándolas con rabia.

Tras varias tardes de observación, algunas conclusiones: o el golf es muy complicado, o muchos practicantes son unos maletas; por muy mal que uno crea que lo hace, siempre habrá quién lo haga peor; y la mejor, da lo mismo lo mejor o peor equipado que vayas, lo importante es darle a la pelotita las menos veces posibles antes de meterla en el agujero.

¡A JUGAR!

sábado, 1 de octubre de 2011

Tarde de Toros

Cayetano Rivera Ordoñez

Cayetano Rivera Ordoñez

Morante de la Puebla

Morante de la Puebla

Alejandro Talavante

Feria de Murcia. 12 de Septiembre de 2011. Mi primera corrida de toros como espectador en la plaza gracias a mi buen amigo José Luis. No es lo mismo que verlo por la tele, y no se parece nada a aquellas primeras corridas que ví en blanco y negro, y en las que la sangre era tinta china que le chorreaba a los toros pata abajo, y que Matías Prats senior narraba con su campanuda voz y sus gafas ahumadas, y que ya entonces era fiesta nacional, como el futbol o el Día de la Hispanidad. A lo mejor vuelvo...., o a lo mejor no.

viernes, 30 de septiembre de 2011

El que la sigue la consigue

ELMUNDO.es Miami

 jueves 29/09/2011
¿Cómo conseguir una mansión por 16 dólares en Texas?
• Un hombre se adueña de una casa de lujo gracias a una vieja ley de Texas.
• Los propietarios la abandonaron cuando la embargó el banco, que quebró.
• Kenneth Robinson no tendrá el título de propiedad hasta pasados tres años.

Vivienda con dos plantas, jardín y piscina.

Kenneth Robinson es uno de los hombres más envidiados de Texas después de haber comprado una mansión valorada en 330.000 dólares por la ridícula cifra de 16 dólares.

La gran pregunta de cómo lo hizo tiene una simple respuesta: este hombre de mediana edad se aprovechó de una vieja ley estatal que permite reclamar la propiedad de una vivienda abandonada si sus dueños no se oponen.

Kenneth Robinson delante de su casa
Según informan este jueves medios locales, los propietarios originales de la casa la abandonaron cuando fue embargada por el banco, entidad que poco después quebró por las deudas. Por lo que parece que nadie puede reclamar la propiedad de esta lujosa casa de dos plantas, con jardín y piscina.

Tras meses de investigación, Robinson descubrió que la vivienda llevaba más de un año abandonada y decidió hacer uso de dicha ley, pagando una cuota de 16 dólares a una corte local de Texas, quien le otorgó el derecho a ocupar la mansión.

Los vecinos no recibieron de buena gana al nuevo inquilino y llamaron a la Policía para que lo desalojaran, aunque los agentes no pudieron hacer nada ya que el hombre entró con sus propias llaves y un documento judicial.

Sin embargo y según la misma ley, el texano, divorciado dos veces, con seis hijos y dos nietos, no tendrá el título de propiedad de la vivienda hasta que no haya vivido en ella de manera continua durante al menos tres años.

Los hay que esperan la suerte y pasan toda su vida asomados a la puerta sin verla llegar. Los hay que salen a buscarla y esos, esos son los que la encuentran. ¡Pues hala, a buscar, que las oportunidades están ahí al alcance de quién se lo proponga! 

jueves, 29 de septiembre de 2011

Aviso Importante


Recuadro pequeñito en la página 11 de La Verdad.

11 días después de la última de feria, de rejones, la mejor, según dicen, alguien busca a otro alguien que se encontraba en la plaza ese día.

Y a partir de aquí, los interrogantes: ¿Uno que dijo, me voy a los toros, y no ha vuelto? ¿Compañero ocasional del tendido de sol que no dio correctamente su teléfono a propósito o despropósito? ¿Le estarán buscando para que pague la entrada o la limonada? ¿Querrán saber si estaba buena? ¿O será para preguntarle la marca de la camisa, que se antoja bonita? ¿Será un mensaje en clave de esos que los espías se intercambian a través de los periódicos, disfrazados de inocentes avisos? ¿Será una nueva forma de enmascarar elegantemente los anuncios de contactos que pueblan las últimas páginas de los diarios? ¿O quizá será una contraseña para reclutar mercenarios en una guerra remota? ¿Será una broma? ¿Qué será?

Quizá pueda ser el inicio de una novela de intriga misteriosa como las que suele escribir mi buen amigo y librepensante Jero Tristante, "El extraño caso del chico de la limonada". En todo caso, si alguien lo conoce, no deje de decirle que le andan buscando.