viernes, 30 de diciembre de 2011

¿Y tú que miras?

Estación de Atocha. Madrid

Una peña de estudiantes de la Europa Unida, en tránsito por nuestro bello país y tirados por el suelo de la Bioestación de Atocha, no deja de ser algo común en estos días. Los viajes de estudios siempre han sido la excusa perfecta para disfrutar de unos días de libertad y aventura en plena adolescencia.

Estos trece representantes de la adolescencia europea constituyen una foto fija de la chavalería de nuestros tiempos: sus vaqueros y sudaderas rematadas por las deportivas y las mochilas floreadas, constituyen el uniforme universal de las juventudes actuales, y si me apuran, de las anteriores también.

Sin embargo, hay detalles significativos que marcan las diferencias con generaciones precedentes, el más evidente es el de las formas de comunicación entre ellos. La comunicación física resulta mucho más acentuada que en épocas pasadas; los abrazos, besos y achuchones forman parte de su cultura gremial.

La comunicación oral ya no resulta fundamental, su parco y poco florido vocabulario es consecuencia directa de su forma de escribir mensajes en los móviles o en las redes sociales, un lenguaje con interferencias en el que han de rellenarse los huecos con imaginación.

Y a falta de palabras recurren a la comunicación visual; ahí están mis protagonistas atentos y absortos en las pantallas de sus aparatitos electrónicos, en las que pueden ver desde el último video grabado por algún colega y colgado en you tube, hasta las fotos que se han hecho en la pasada media hora.

Un alto en el camino, un momento de relax, una espera paciente. Me pregunto ¿cómo serán los viajes de estudios en Manchuria, en Sudán o en Afganistán? Si los hay, seguro que la comunicación oral es la preferente.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Señalización Vertical I

Adelantando un Arco Iris doble

"Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mi y la tierra. Y sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se dejara ver entonces mi arco en las nubes. Y me acordaré del pacto mío, que hay entre mi y vosotros y todo ser viviente de toda carne; y no habrá más diluvio de aguas para destruir toda carne ." (Génesis 9:13-15. Biblia) 

Badlans en Albudeite

Terrenos grises y erosionados por los aguaceros, forman cárcavas, secarrales y ramblas, en el llamado paisaje lunar o badlands de Albudeite (del árabe "la de escasa agua")

jueves, 22 de diciembre de 2011

¡Feliz Navidad 2011!

Abeto Blanco (Abies alba) engalanado para la ocasión


"Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad", dijeron los ángeles a los pastores cuando les anunciaron el nacimiento de Jesús.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Agrupación Musical de Beniaján

Concierto de Navidad en el Obispado de Murcia

De vuelta a casa por la Plaza de la Catedral.

-        Vamos a ver el Belén Municipal en el Obispado, que no hay cola.
-        No, otro día, que es tarde.
-        ¡Una vueltecica rápida!
-        Venga, vamos.

Entrando al Obispado.

-        ¡Pues sí que han puesto alta la música!

Más que la típica música de fondo, aquello llenaba el fondo, el antefondo y se colaba hasta la calle.

A mitad de la vueltecica, justo al otro lado de por donde se entra, parapetados y apretujados entre las columnas de un minúsculo atrio, un puñado de músicos atacaba una pieza con entusiasmo.

Adiós al belén. A escuchar y disfrutar del inesperado regalo, compartiéndolo con un buen número de escuchantes igualmente arremolinados entre las columnas y los pocos espacios libres.

¡Qué gozada! Allí se había instalado la Agrupación Musical de Beniaján, institución centenaria, que desde 1907 pasea su arte por Murcia y por el mundo.

En una rápida búsqueda de caras conocidas, aparecen entre los asistentes Rocío y Juan Antonio, Pepa y Paco, Aurora y Manuel. ¡Como en casa! ¡Y no íbamos a entrar! Al final del concierto con su bis incluido y aplaudido a rabiar, llega el momento de los saludos.

El momento saludos con amigos a los que no ves a menudo, es especialmente agradable, por el gusto del reencuentro, por el intercambio de novedades y por el ratico tan bueno que todo esto supone. Allí, entre los músicos, están sus hijos y los fieles padres les siguen con entusiasmo. Nos cuentan que los chicos están encantados, que disfrutan con su afición, que se lo pasan bomba, que viajan … ¡Qué suerte!

De vuelta a casa por la Plaza de la Catedral.

-        ¡Lo que nos habríamos perdido de no entrar a ver el belén!

lunes, 19 de diciembre de 2011

El rebaño


Al caer la tarde, el rebaño regresa a los corrales siguiendo a su jefe natural, el pastor. Mientras tanto, el perro ovejero  corretea a su alrededor atento a las órdenes que recibe,  agrupando el ganado, solícito e incansable.

Los pastores son gente muy especial, duros y correosos, pacientes y observadores, tranquilos y prudentes. Pasan la mayor parte de su jornada en el campo, a la intemperie, con sus animales, rumiando en su interior, en sus cosas. Con frío, a veces mucho, mucho frío, o con calor, también a veces, mucho calor, salen con sus animales a la búsqueda del escaso pasto, o de las cosechas perdidas por las heladas.

Sus perros son sus mejores amigos, con una mirada o un silbido se entienden a la perfección; no son perros bonitos, no harían carrera en un concurso canino, pero conocen su oficio y para sus dueños valen infinitamente más que un can de exposición. 

Todos ellos, ovejas, perros y pastor forman el conjunto perfecto, cada uno con su función, se mueven con orden y concierto, como una orquesta bien afinada, cuyo director no necesita batuta, si acaso una voz y alguna piedra bien dirigida, pone a cada artista en situación, y así, todos los días se representa la misma función por esos campos de Dios.

domingo, 18 de diciembre de 2011

¿Qué hora es?

Reloj solar con morera

El más tonto hace relojes, pues eso me ha pasado a mí. A cuento del alcorque con el tronco de una antigua morera sobre el que crece una nueva, como alegoría del paso del tiempo y del resurgir de la vida sobre sí misma, me he inventado un cuasi-reloj de sol.

¿Qué más da que el tronco esté o no en la posición correcta con el ángulo adecuado y en la orientación precisa para que la hora marcada sea real? Y si no lo es ¿realmente le importa a alguien la precisión en la medida del tiempo?

Los primitivos medían el paso del tiempo según pasaban el sol y la luna sobre sus cabezas y las causas de muerte más habituales provenían de los bichos más grandes que ellos cuando se los comían, o de sus propios vecinos en la disputa por los bichos más pequeños que les servían de alimento, inmersos todos ellos en la cadena trófica de la vida.

Ahora hay empresas especializadas en optimizar los tiempos para incrementar la productividad. Ya no hay bichos grandes que se nos coman, pero la gente sigue muriendo igualmente, por cuenta del estrés y los infartos provocados por la necesidad de cumplir horarios, plazos y citas a toda prisa.

Cuando se olvida el reloj al salir de casa, además del aro blanquecino en la muñeca, nos queda un sentimiento de inseguridad absurda al no poder lograr la conjunción espacio-tiempo a nuestro antojo con solo un vistazo, y la sensación de incomodidad nos acompaña hasta la vuelta.

He de reconocer que soy un patológico puntual y vivo con ello. Una más de las autoimposiciones humanas que ni se comen, ni se beben, ni se respiran, pero sin las cuales nos sumergiríamos en el caos más absoluto. El tiempo nos gobierna con mano de hierro; no ponemos en tela de juicio su dictadura y nos recogemos bajo su manto protector para dar sentido a nuestro devenir diario.

 En mi reloj dan las 13,30h. ¿Y qué más da?

sábado, 17 de diciembre de 2011

Las Torres de Bullas

Torre de la Iglesia del Rosario. Bullas

La iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Bullas comenzó a construirse a principios del siglo XVIII, culminándose casi un siglo después. Está declarada Monumento Nacional y Monumento de Interés Cultural. La torre del campanario está formado por tres cuerpos rematado por un capitel.

Torre del Reloj. 1900. Bullas

La Torre tiene 16 metros de altura, con un campanario metálico en su parte superior y fue inaugurada el 25 de julio de 1900, día del Apóstol Santiago.

Situada en un lugar alto y bien visible, su principal función era regular el horario de riegos con el agua de la acequia principal de la villa, y por ello se orientó la esfera de su reloj hacia la huerta.

Esta torre, bautizada "de Santiago", y conocida popularmente como la "del Reloj", confiere a Bullas su característico perfil de conjunto urbano asentado sobre dos montículos coronados por sendas torres, la religiosa y la civil, que se alzan como símbolos arquitectónicos de ambos poderes.

Campanario de la torre del Reloj. Bullas