viernes, 10 de junio de 2011

Miguelitos de La Roda

Miguelito

Cuando haces el viaje Murcia-Madrid, o Madrid-Murcia, es impepinable pasar por La Roda. Antiguamente solo había una carretera, la N-301, doble dirección, todos los pueblos por el medio, en fin, una eternidad. Luego empezaron a hacer circunvalaciones y el trayecto se aligeró un tanto; después conectaron Murcia con Albacete por autovía y a continuación La Roda por Honrubia con la A-3 de los valencianos, con lo que se consiguió poder ir de Murcia a Madrid por autovía, acontecimiento únicamente comparable con el que se producirá el día en que se pueda hacer el trayecto en ferrocarril de Alta Velocidad en directo y sin rodeos, -largo me lo fío-.

Ya lo último de lo último ha sido la AP-36, autopista de peaje, que arranca un poco más allá de La Roda y te deja en Ocaña, -o viceversa- en un pis, pas, y desde donde puedes elegir entre la A-4 o la R-4 para rematar el viaje. En fin, que afortunadamente, las comunicaciones entre la provincia y la Capital han mejorado sobre manera en los últimos ¿30 años?

Pero dos cosas se han mantenido inmutables en el tiempo: La Roda como lugar de paso obligado, sea cual sea la ruta elegida, y los Miguelitos de La Roda, vamos, concretamente, los Miguelitos del Juanito, restaurante de carretera de toda la vida, donde se dispensan todos los días, cientos de cajas con docenas de Miguelitos. Los fetén son de crema, los de siempre, de hojaldre rellenos de una crema que se funde en la boca nada más hincarle el diente y que solo te dura dos tientos en los que los ojos casi se te ponen en blanco –que ríete tú del éxtasis de los místicos, exagerando un poco, claro-. También los hay rellenos de chocolate negro y de chocolate blanco, pero no son lo mismo ni de lejos.

No digo yo que sea obligatorio parar en La Roda, pero teniendo en cuenta que está a medio camino, que es bueno estirar las piernas y aliviar necesidades cada 200 km., y que además de zamparte un par de Miguelitos con café con leche o coca-cola, puedes llevarte alguna cajita de recuerdo para compartir con la familia o con quien te venga en gana, detenerse en el Juanito puede resultar una opción apetecible y apetitosa.

Miguelitos del Juanito (La Roda)

2 comentarios:

Sergio dijo...

Madre mía Fernando, ¿por qué habré leído tu entrada justo después de desyunar? jajaja.

La verdad es que la parada en Casa Juanito es un clásico, incluso un aliciente para emprender el viaje (sobre todo el de vuelta).

Ya que viene al caso, te voy a hacer una recomendación: cuando vuelvas de Madrid, y siempre y cuando sea sin prisas, desvíate de la autovía y coge la carretera antigua para para en Las Pedroñeras, concretamente en la Venta El Escudero, donde tienen un queso "de cueva" que quita el hipo. Si luego se remata con un miguelito... ¿para qué quieres más?

Un abrazo

Fernando Márquez dijo...

¡Hombre, Sergio! bien hallado, y más con los miguelitos de por medio. El próximo viaje seguiré tu recomendación, a ver como está ese queso.
Un abrazo para tí también