miércoles, 22 de diciembre de 2010

Por la Calle


“La Matanza de los inocentes” (1626). Nicolás Poussin, Musée Condé, Chatilly. Óleo sobre tela.

Esta tarde paseando por esas calles de Dios, iluminadas de Navidad, rebosantes de gentes de tienda en tienda, cargadas de paquetes y bolsas, apresurando compras, ajustando presupuestos en animado charloteo, hemos aprovechado para hacer lo propio.

Ha sido una tarde interesante, sin contar los euros que rápidamente han cambiado de propietario en un par de tiendas, nos hemos encontrado con gentes de distintas épocas de nuestras vidas, a las que no veíamos en mucho tiempo y con las que ha sido agradable compartir una felicitación y mejores deseos. También ha habido ocasión de visitar un par de belenes y escuchar las explicaciones de padres a hijos, en ocasiones peregrinas, acerca de las distintas escenas que los pequeños presenciaban:

- ¡Papá, ese soldado va a matar a un niño! ¿Porqué?
- Porque es malo.
- Papá, hay más soldados matando niños.
- Sí, son muy malos y los matan a todos la misma noche.
- ¿Y no queda ninguno?
- Sí, queda el Niño Jesús que se va con sus padres porque allí no lo quieren.
- ¿Adonde se van?
- Lejos. Cómete el bocadillo.

Esto en el Belén instalado en el Patio del Obispado, cuajadito de carteles: "por favor, no arrojen monedas", con el fin de preservar de la mutilación a las preciosas figuritas navideñas que lo integran.

Poco antes, en el escaparate del Corty, admirando las delicadas figuras de Griñan en una imponente representación navideña allí expuesta, justo al lado de unas maniquíes en sugerentes posturas y ataviadas con atrevida lencería, al pasar por la escena de la matanza de los inocentes, oigo a nuestra espalda:

- ¡A Herodes le tenían que hacer santo también!

Al mirar de reojo para ver quién se atreve con tamaña barbaridad, veo a una muchacha menuda, de treintaipocos o veintimuchos, normalita, con cara de buena. La frase le ha salido espontánea, sin aspavientos. ¿Será la típica interina a la que sus alumnos machacan un día sí y otro también? ¿Será una profe de infantil con treinta chillones por banda? ¿Será una madre agobiada que ha salido a tomar el aire para despejarse? En cualquier caso, sus razones tendrá para pedir la santidad de Herodes ¿Quién no la ha pedido en un momento de ofuscación, para acto seguido arrepentirse profundamente?

Al pasar por el Gato Negro hemos comprado un décimo para el sorteo de Navidad, que ya estaba bien de matanzas de inocentes y de Herodes, por esta tarde.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Trío de Ases


Los Ingenieros de Caminos celebraron su tradicional cena navideña de hermandad en el hotel Nelva, este año también, a pesar de todas las dificultades de un año convulso para la profesión, los de Caminos se reunieron de nuevo respondiendo con generosidad a la convocatoria colegial. Una ocasión, junto con la festividad de Santo Domingo de la Calzada, para compartir una agradable velada, mantel por medio, con los compañeros de profesión, reviviendo anécdotas y recuerdos, y dando la bienvenida a los nuevos ingenieros, en muchos casos, los últimos antes de que Bolonia atomice las antiguas profesiones para reconvertir la enseñanza a los tiempos venideros.

Este año la cena de Navidad ha resultado especial por distintas circunstancias, un nuevo decano  tomó las riendas del Colegio hace apenas ocho meses, se honró a los más antiguos de la profesión en la Región, se dio con humor la  bienvenida a los nuevos colegiados, y sorpresivamente, ante el desconcierto de los protagonistas, se reconoció el buen hacer durante años al servicio de la Demarcación, a su secretario, Emilio, alma mater, confesor y conseguidor, todo en uno y a su mano derecha, Mª Carmen, quienes durante los últimos 25 años le han puesto cara al Colegio de Ingenieros de Caminos en Murcia. Ellos que todo lo saben, desconcertados por la sorpresa recibida y con la emoción del momento, pasaron un agradable sofoco entre los aplausos de los asistentes.

Pero con todo, hubo algo más que hizo especial la noche para mí; en la mesa que compartía con mis compañeros de trabajo en la Demarcación quedaban tres sitios libres, y de la mano de Daniel, tres jóvenes personajes completaron nuestro grupo. Juan y Sergio recién terminada la carrera e Irene por finalizar el proyecto. Hablamos de sus estudios, de sus experiencias Erasmus, de sus expectativas laborales, de su preocupación por el futuro cercano, de sus ilusiones.

Tres chicos encantadores, educados, inteligentes y preparados, y no se habla de ellos  en los noticiarios, ni en los periódicos ni tan siquiera en los programas televisivos de audiencias millonarias ¿Porqué?, en todos los medios siempre hay cabida para los jóvenes tambaleantes y chillones esparcidos entre botellas por parques y jardines, también la hay para los cafres que aprovechan la menor escusa para destrozar todo lo que encuentran a su paso, con sus apellidos de okupas, antisistema, kale borroka, hooligans, bandas extremistas o latinas; sin olvidar los realitys televisivos dedicados a los ni-nis, a descerebrados hedonistas o a tarados sociales. Ni una palabra de los cientos de jóvenes como Irene, Sergio y Juan, educados, responsables, estudiosos, trabajadores, respetuosos, que en su anonimato se preparan para dirigir nuestro destino en el futuro y que constituyen la esperanza de nuestra sociedad.

Pero están ahí y son muchos, no hacen ruido, no tienen afán de protagonismo, van llegando y buscan su sitio, hoy los recibimos con calor y los arropamos con cariño, les ayudamos en sus primeros pasos y ellos superando las crisis presentes y futuras, nos devolverán una sociedad mejor y más justa. Entiendo lo suficiente de poker para saber que un Trío de Ases es una jugada ganadora y estoy seguro de que estos jóvenes  ganarán la partida final. 

Arbol Navideño para Miopes y Otros


Los miopes vemos cosas que no ven los que gozan de buena visión y estos no aprecian detalles que nuestra limitación visual nos muestra. Tenemos suerte porque podemos ver de las dos maneras: sin lentes correctoras vemos las luces del árbol difuminadas sobre un fondo que se desvanece, y con ellas apreciamos otros detalles, como los adornos, las bolas, la forma de las ramas o el entorno, quedando en segundo lugar las luces que antes eran protagonistas.

En la vida acostumbramos a ver las situaciones de una determinada manera, no nos cuestionamos otras alternativas; la rutina habitual nos resulta cómoda y pocas veces hacemos un alto, respiramos hondo y nos planteamos otras perspectivas. Deberíamos hacerlo, quizá descubriéramos nuevas respuestas a las preguntas de siempre y no serían tan importantes muchos convencionalismos que rigen nuestra existencia.

Quizá no sea tan sencillo como quitarse y ponerse unas gafas, pero posiblemente el simple hecho de cuestionarnos continuamente todas las encrucijadas de la vida, sin dar por buenas las rutas preestablecidas, sería un sano ejercicio de supervivencia  que nos permitiría afrontar los retos diarios con mayores garantías de éxito, caminando al margen del adocenamiento y aborregamiento imperante y sus inercias.

A los miopes nos agobia la falta de luz, nos sentimos más a gusto en la luminosidad que en la penumbra, de igual modo, ¿Que necesidad tenemos en nuestro día a día de andar a dos velas, cuando tenemos a nuestro alcance todas las candelas del mundo? Sólo tenemos que prender la chispa en nuestro interior para encenderlas.

Y puestos a ver, a vueltas de nuevo con el Corty y su Belén, resulta que ha llegado el señor Griñán, reputado belenista murciano, y ha montado un monumental Belén con más de 200 figuras en el escaparate más guay de su centro estrella de Murcia. Una pasada de bonito y además rescatando antiguas costumbres orientales en la representación del Misterio.

Después de leer el artículo que traigo más abajo, con el director del Corty, las Reinas de la Huerta y el resto de la parentela inaugurando el escaparate con sus cientos de figuritas navideñas, solo me queda proclamar ¡Viva el Corty y sus tradiciones navideñas, mientras las mantenga!


domingo, 19 de diciembre de 2010

Jamones Proscritos

Acabo de leer con incredulidad esta noticia en Internet y no puedo por menos que subirla a mi cajón desastre, para dejar constancia de lo tolerantes que nos estamos volviendo. Lo peor de todo es que aquí le damos cancha a cualquiera que la pida con tal de no ser tachados de racistas, xenófobos, integristas, reaccionarios y mil lindezas más. Así nos va y peor que nos va a ir.

Me imagino al profesor musulmán poniendo a parir a los Reyes Católicos en cualquier escuela de Rabat, y que el hijo del españolito inmigrante proteste lo más mínimo. Bueno, la verdad es que no puedo imaginármelo, ni con mucho esfuerzo.

Llegarán a juicio y habrá sentencia. Esta es la historia:

diariodecadiz.es

Una familia musulmana denuncia a un docente por hablar de jamones en clase.



El profesor de La Línea indicó que el clima frío de Trevélez favorecía su curación y un alumno que practica esta religión se sintió ofendido • La Policía Judicial le toma declaración y recaba información del menor.

ESTRELLA BLANCO / LA LÍNEA
ACTUALIZADO 18.12.2010 - 09:13

"Le dijo a mi hijo que se fuese a su país si no le gustaba. Mi hijo es español, nació...

Un profesor del instituto Menéndez Tolosa ha sido denunciado por una familia musulmana de La Línea pues su hijo, alumno de primer curso de Secundaria, considera que se le ofendió durante el transcurso de una clase de geografía, según informaron a este periódico fuentes del instituto.

Este medio pudo saber que el docente se encontraba dando clase con normalidad sobre los distintos climas del planeta y usó a la localidad granadina de Trevélez como ejemplo de clima frío y seco. A modo de anécdota, el profesor contó que precisamente ese clima favorecía la curación de los jamones. Entonces el alumno pidió al docente que no hablara de jamones puesto que le ofendía la cuestión al ser musulmán.

Según pudo saber este diario de fuentes del centro, el profesor le contestó que simplemente se trataba de un ejemplo y que él no tenía en cuenta en sus clases la religión que practican sus alumnos.

Esto podría haberse quedado simplemente en un intercambio de pareceres pero la familia del menor, que en ningún momento acudió a hablar con el profesor sobre este incidente en clase, no ha dudado en interponer una denuncia contra el docente en la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía.

Aunque nadie se puso en contacto con él, al parecer un familiar del menor sí que acudió al centro educativo para hablar con la Jefatura de Estudios y protestar por el ejemplo que el profesor había puesto en clase de geografía.

Agentes de la Policía Judicial acudieron ayer al Menéndez Tolosa para que el profesor prestase declaración sobre los hechos ocurridos durante la clase. Además, los funcionarios han solicitado la documentación disciplinaria y académica del menor en este instituto y en el centro anterior en el que estaba escolarizado.

Este medio ha podido saber que el docente está acusado de ser autor de un supuesto delito de maltrato de obra, alegando además motivaciones racistas y xenófobas.

La Delegación Provincial de Educación confirmó también ayer a este periódico que, efectivamente, sabía que se habían producido estos hechos y que un profesor había sido denunciado al Cuerpo Nacional de Policía pero declinó hacer declaraciones al respecto.

Profesores y alumnos del centro están indignados por esta situación porque además es un profesor de trayectoria reconocida que lleva más de dos décadas dedicándose a la docencia, por lo que ha impartido clase a miles de jóvenes y nunca ha tenido un problema de estas características. Por este motivo se encuentra muy afectado.

A pesar de estar atravesando un momento difícil, el docente continúa acudiendo al instituto y cumpliendo con su obligación para con sus alumnos.

El Cuerpo Nacional de Policía mantiene abierta la investigación de estos hechos denunciados por la familia del menor y habrá que esperar a la resolución que dictamine la autoridad judicial en el juicio de faltas cuando se celebre.

London Transport Routemaster 468 AEC

No todas las colecciones tienen la misma motivación para su inicio. Esta la comencé por añoranza. Mi padre me regaló un precioso autobús inglés de dos pisos, con conductor y cobradora, y sus faros eran dos brillantes incrustados.

 Este modelo a escala 1:65, salió al mercado en junio de 1964 y durante la década que estuvo en producción, se fabricaron 1.394.000 ejemplares, de los cuales uno era el mío. Lo recuerdo con 12 o 13 de mis años, por lo que debió llegar a mi poder en 1970-71. Entonces no todo era made in China, y este modelo viene con su número de patente: el 904525 y su made in GT. Britain en los bajos.

Aquel autobús era muy especial, durante el tiempo que lo tuve, lo limpiaba y cuidaba con mimo, daba gusto lo bien que se deslizaba por el pasillo bamboleándose gracias a su sistema de amortiguación. Luego estaban el conductor y la cobradora, ambos de uniforme, él con su gorra de plato aferrado al volante muy serio, y ella, rubia con la cartera en bandolera, de pie en la trasera y esperando a los viajeros.

Por las ventanillas podían verse las filas de asientos con sus respaldos rayados y la escalera de caracol para subir al piso de arriba, donde te imaginabas sentado por encima del conductor, recorriendo las calles de un Londres desconocido.

El mantenimiento constituía un capítulo importante de la relación con mi CORGI. Siempre lo tenía a punto, limpio, sin pelos enredados en los ejes de las ruedas e impecable de pintura, que ya me preocupaba yo de repasar con un pincelito y pintura roja para maquetas, cualquier desconchón fortuito en su carrocería.

Desapareció en algún momento de mi transición a la adolescencia,  y ya no volví a verlo. No lo eché mucho de menos en aquella época, a esa edad surgen intereses nuevos a cada instante y su recuerdo quedó archivado para más adelante. Tuvo que pasar media vida más para recuperarlo; ya tenía otras colecciones en marcha y en algún momento surgió la necesidad de encontrar mi autobús, o al menos uno igual.

No tenía ni idea de los detalles concretos por los que empezar a buscarlo, sólo que era un autobús ingles de dos pisos, rojo, y de un tamaño que recordaba vagamente. Sin embargo pensé que no sería difícil encontrarlo; empecé por las jugueterías especializadas en Madrid y encontré alguno, pero no el mío; lo busqué en el Rastro muchas, muchas veces, hasta que en una ocasión apareció un ejemplar bastante destartalado, con el conductor y sus faros de brillantes, pero sin cobradora y en un estado de pintura lamentable. Aún así, pedí precio por él y se descolgaron con ¡12.000 pesetas! de hace 20 años; mi bolsillo no estaba a la altura de mi entusiasmo y allí se quedó.

No volví a encontrar uno igual. Para medio conformarme, los Reyes Magos me trajeron un modelo estupendo, de lujo, el mismo modelo redondito que yo recordaba, con retrovisores y todo, pero más grande y made in France. Fue el primero, y ya se sabe, uno llama a otro y a otro... El problema es que estoy en el país equivocado para buscar autobuses ingleses; si hubieran sido gitanas o toreros no habría sido difícil conseguir un número considerable en poco tiempo. Hube de recurrir a la familia y los amigos que visitaban la Gran Bretaña para hacerles el encarguito y la verdad es que se portaron, la vitrina se fue poblando de autobuses rojos, verdes y amarillos, todos de dos pisos (condición indispensable), de similares tamaños y distintos entre sí.  Entre los más curiosos, tengo un antecesor tirado por caballos, y dos iguales, uno cerrado y otro descubierto; también tengo uno muy original, de color morado y tres pisos, réplica del que sale en una de las películas de Harry Potter. Hasta un coleccionable de temporada me proporcionó algunos ejemplares.

Cuando ya tenía claro que nunca encontraría un clon de mi autobús, empezaron a popularizarse  los buscadores de Internet y las páginas especializadas en-todo-lo-que-se-te-pueda-ocurrir-y-mucho-más, y retomé la búsqueda a nivel mundial. En poco tiempo localicé el modelo exacto que había tenido, solo faltaba encontrarlo a la venta, y ebay fue la solución; mi hermano Jose que ya trajinaba el asunto de las pujas, me puso al corriente e incluso me consiguió un ejemplar similar al mío pero con distinta decoración. Me hice una cuenta de Pay-Pal y pujé por algunos ejemplares similares que llegaron a mi poder, perfectamente embalados y sin contratiempos. 

La perseverancia es una virtud que no suele defraudar (salvo si juegas a la lotería), y así, 20 años después de retomar la búsqueda, apareció un London Transport Routemaster 468 AEC de Corgi, en perfecto estado y con su caja original, nada menos que en Canadá. Diez días después lo tenía en mi poder, como recién salido de fábrica, flamante y reluciente, mil vueltas le dí, miraba y remiraba todos los detalles que revivían en mi memoria. ¡Qué ilusión! De golpe retrocedí 35 años, un cabo suelto entonces dejaba de estarlo ahora. Se acabaron las urgencias, ya lo tengo y ahora lo disfruto como antaño y algún día llegará, (espero) que veré a un nieto con ese brillo especial en los ojos, que le hará digno sucesor de mi Routemaster inglés. 

viernes, 17 de diciembre de 2010

Aledo y La Santa

Aledo

Plaza del Castillo de Aledo

Iglesia de Santa María la Mayor (Aledo)

Torre del Homenaje. Castillo de Aledo

Ermita de Santa Eulalia de Mérida (La Santa) Totana
 
Campanario de la Ermita de La Santa


jueves, 16 de diciembre de 2010

Jamón navideño

Ayer aterrizó en casa en forma de jamón el obsequio navideño de mi oficina. Una hermosa pieza de más de 7 kilos de jamón ibérico con su pezuña negra. No es que no comamos jamón en casa, pero ibérico, ibérico, la verdad es que no a menudo, y menos 7 kilos de golpe. Realmente, sólo ponemos un jamón en marcha al año, y si es regalado, pues mucho mejor, porque se disfruta el doble. El de este año es imposible que no salga bueno, que ya se encarga Bertín Osborne de anunciarlo con su gracejo habitual, porque "con la calidad no se juega". 

Luego está el ritual de instalarlo en el jamonero y darle el primer tiento. Todos los años me pasa lo mismo, se me olvida la técnica de corte y tengo que recurrir a Internet para refrescar la memoria. El problema ahora es elegir el vídeo bueno, ya que según el profesional que lo grabe, el comienzo de la operación puede ser con la pezuña hacia arriba, o hacia abajo, y cada uno con las razones pertinentes de la elección.

Una vez recuperadas las lecciones básicas para iniciar la operación con posibilidades de éxito, decidido por la pezuña hacia arriba y armado con el cuchillo que acompañaba al jamonero de usar y tirar (previamente montado), acometo con decisión el asalto a la pieza, despojándola de la primera capa de grasa, según las indicaciones recibidas. Poco a poco van apareciendo las primeras vetas coloreadas entre el blanco tocino y las asistentes empiezan a hacerle ojitos a las primeras virutas que llegan al plato. Poco a poco, las finas lonchas van adquiriendo la tonalidad y la consistencia esperada, el aroma se extiende por la cocina, las copas de vino están dispuestas y comienza el asalto al plato.

Aunque este año la operación se ha quedado un poco coja porque Blanca está fuera y se ha perdido el primer acto, el resultado viene siendo el mismo: no hay manera de que en el plato haya más de dos lonchas a la vez, da lo mismo la velocidad con que me afane en llenarlo, pues las comensales dan buena cuenta de lo que llega al plato, a la misma  velocidad que el cuchillo hace su trabajo.

Como en algún momento se ha de parar, al primer despiste de las devoradoras de ibérico, doy por finalizado el primer acto, y ceremoniosamente cubro la herida recién abierta con las gruesas lonchas de tocino que separé al principio, con el fin de preservar la zona de corte. Como todos los años, y para mantener la tradición, rebusco en el fondo del cajón de los paños, hasta encontrar uno precioso que nos regalaron Maibe e Ian tras un viaje a la Pérfida Albión, y en el que se representan los monumentos más significativos de Londres. Es tan bonito, que solo lo usamos para cubrir el jamón y decora una barbaridad. Debajo coloco otro paño, no menos histórico, fruto de los trabajos manuales de Rocío, con su firma y todo.

Ahí está, presidiendo la cocina, con su pezuña plateada para no herir sensibilidades de quién no le gusta su negro original, y dispuesto a desplegar sus encantos en cuanto se le despoje de sus hábitos y se vuelva a poner su desnudez a disposición del afilado cuchillo, para disfrute de los presentes.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Por buen camino

Hace unos pocos días, abogaba yo por la "superpíldora" medicamentosa que nos aliviara de nuestros males y pesares de una tacada, y estos cerebros sanitarios puestos en ebullición han cocinado los "medicamentos en monodosis", que no es lo mismo que yo pedía, ni por allá pasó, sino que se queda a medio camino entre la píldora para todo y las cajas a porrillo.

Esto que anuncian a bombo y platillo como gran éxito, no pasa de ser un apaño loable para reducir el número de píldoras que nos colocan en la farmacia, ajustándolas al número exacto que nos recete nuestro médico de cabecera.

Lo que eufemísticamente llaman "monodosis", debería llamarse "cajadosis", "botedosis" o "bolsadosis", según el recipiente en que nos hagan entrega en el despacho de farmacia, del número exacto de pildorillas recetadas, porqué si realmente fuera "monodosis", con una sola toma del medicamento quedaríamos más que despachados, y eso, ni en nuestros mejores sueños.

Como hay previsto un ahorro del 2% en gasto farmacéutico con la medida (que menos da una piedra), bienvenida sea y espero sigan profundizando en mi idea de refundir en una sola píldora diaria la cura de nuestro males. Ya sean del cuerpo, ya del alma o al unísono, de ambos.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Tabaco, luz y gasolina ... en pesetas.

Y además, el vino. Este mes de diciembre vamos tomando conciencia, poco a poco y de una en una, de las sucesivas subidas que graciosamente, se les han ido aplicando al precio de los artículos o servicios de uso cotidiano más o menos indispensables.

Se estrenó el mes con la subida de la luz; creo que tengo contratado el servicio con algo que se llama Ultimo Recurso de Iberdrola, que no se muy bien que significa, ni en qué se diferencia de la Iberdrola de toda la vida, pero que me factura una vez al mes y no cada dos como antes, y por lo que he podido observar, es la única forma de digerir el susto al repartir lo que pagamos en más veces, para que parezca que la púa es menor.

A pesar de que apenas hemos recurrido a la calefacción eléctrica hasta ahora, gracias a la soleada orientación al mediodía de mi casa, a que cocinamos y nos duchamos con gas natural y que el 90% de las bombillas que tenemos son de bajo consumo, la factura correspondiente al mes de noviembre se ha puesto del tirón en 134,00 € , o lo que es lo mismo, 22.296 pesetas, que no son moco de pavo. No quiero pensar en la cifra de la factura que nos llegará en plena cuesta de enero, después de calentar a la familia y al Belén durante la Navidad. Y esto es el principio, las Cías. Eléctricas no han dicho su última palabra y siguen pidiendo subidas.

La segunda y estratégica subida se produjo al inicio del puente de los controladores (antes llamado de la Constitución y de la Inmaculada) con la gasolina, gasóleo y derivados por la estratosfera, a pesar de que el petróleo en origen está un 60% más barato que en sus momentos de mayor esplendor. Debe ser a causa del céntimo solidario para la Sanidad. En la gasolinera de EROSKI, tradicionalmente de las más baratas de Murcia, he pagado el litro de 95º al precio record de 1,23 €, es decir, 205 pesetas del ala, que multiplicadas por 8,5 que son los litros que mi auto consume cada 100 km. por término medio, resulta que ir y volver a Archivel a regar las plantas, me cuesta 3.485 pesetas de gasolina.

La tercera subida la ha parido el BOE entre el 8 y el 10 de diciembre, con una subidita media de unos 40 céntimos la cajetilla de tabaco; como ejemplo, el Ducados se pone en 3,85 € el paquete blando, mientras el duro llega a los 4,70 €, o sea, 782 pesetas, que divididas entre los veinte pitillos de la caja, hacen la módica cantidad de 39 pesetas el cigarro y casi 4 la calada. Haciendo una estimación de 1 paquete fumado al día, multiplicado por los 365 días de cada uno de los 29 años que llevo sin fumar, he dejado de gastar, la friolera de 8.277.470 pesetas, a los precios de ahora. Gracias a la fuerza de voluntad y a la complicidad de mi costilla, nos hemos ahorrado entre los dos, 16.554.940 pesetas, y eso sin salirnos del paquete diario por cabeza. (También nos hemos ahorrado unos pulmones con más alquitrán que la marea del Prestige y alguna que otra secuela más)

¿Y el vino, qué? El vino bien, gracias; gracias a la gran variedad de denominaciones de origen y dentro de ellas, a la cantidad de bodegas que ofrecen sus productos, podemos comprar vino por debajo de 1 € (166,386 pesetas) para cocinar o beber sin pretensiones y hasta en botella de cristal con corcho de corcho. Desde ahí hacia arriba, el abanico de precios es total; por el precio de un litro de gasolina de 95º, te puedes agenciar una botellita de Rioja o de La Mancha de oferta, más que apañada. Las posibilidades se disparan si nos gastamos el equivalente a un paquete de tabaco, pudiendo elegir entre crianzas y reservas de todas las denominaciones. Para los no entendidos en el noble arte del vinateo, no hay nada como ir al hiper o a la bodega selecta con una guia de vinos recomendados a precios asequibles, que nos quiten el mal sabor de boca que dejan el tabaco, la gasolina, la luz ... y las que vengan.

Nos hemos olvidado demasiado pronto que 1 euro son 166,386 pesetas.

¡Que viva el vino! ¡Que viva siempre! Y que nosotros nos lo bebamos.   
Fotos: Internet