lunes, 30 de abril de 2012

¡Bien por su Señoría!



Nada más que por esto, ya me caen simpáticos la Magistrada y el Guardia Civil, por "antisistema", pero no de esos que van por ahí con la cara tapada rompiendo escaparates y quemando contenedores, sino de los otros, de los que no están dispuestos a pasar por el aro, de los que no aceptan lo establecido como justo cuando no lo es, los que defienden sus derechos y una forma de impartir justicia alejada de lo políticamente correcto.

Así que según la Administración, no poner suficientes multas equivale a un “notable descenso en el rendimiento, interés e iniciativa” de un Guardia Civil, que por poco más de 213 € tiene que afilar el lápiz y freír a denuncias al ciudadano; pues yo me quedo con la otra parte que justifica el raquítico “plus”: que sirve para compensar la especial penosidad de su trabajo, expuesto a los riesgos de la carretera y auxiliando a los accidentados a cualquier hora del día y de la noche.

¡Bien por su Señoría!

sábado, 28 de abril de 2012

Anuncio de Colores

Con todo lujo de detalles

Dos niñas, pequeñas, de siete u ocho años, en una esquina, con varios folios y un rollo de cinta adhesiva, discuten el mejor método para pegar un cartel en la pared de modo que quede bien sujeto y lo vea todo el que pase. Al poco, se deciden, el sitio justo, la altura adecuada (un metro escaso, su estatura) y mientras una sujeta, la otra fija el cartel con un par de tiras adhesivas. Dan dos pasos atrás para contemplar el efecto y, satisfechas, continúan hacia la siguiente esquina con sus trastos en una bolsa.

Nada de fotocopias, trabajo manual, con alguna "errata de imprenta" anecdótica y subrayadas en colores las palabras para imprimir mayor énfasis al mensaje en cada uno de los carteles. Puede que encuentren las bolsas olvidadas, e incluso, los patines que había dentro de ellas, puede que su esfuerzo e ingenua esperanza no tengan respuesta, pero, al menos, ahí queda su mensaje y su trabajo, y sí, por casualidad, alguien encontrara sus patines, por favor, que les llamen y se los devuelvan.

Se lo merecen.

¡Victoria!

Penitente

Gozosa

De un Viernes de Pasión, a otro Viernes de Pasión, (pero de la otra) Al fin, la magnífica y anónima nazarena “morá” dejó su cruz por el ramo de novia y se convirtió en un majestuoso cisne blanco irradiando luz y esplendor a su paso.

Con una ilusión que le desbordaba la sonrisa y brillaba como nunca en sus ojos, hizo honor de largo a su nombre. Triunfó, era su día, ese por el que ya había visto desfilar a sus hermanos y que esperó con impaciencia. Algo tendría que ver el mozo que la esperaba en el altar y que no soltó su mano durante toda la ceremonia mientras la miraba a los ojos sin atreverse a cerrarlos para no perderse un instante.

23+1...¡Y aumentando!

Tiene las cualidades suficientes y necesarias para hacer realidad su nombre en la vida, es lista, sensata, responsable, cariñosa, trabajadora... y ¡guapa hasta caerse de culo! (con perdón) Todo lo que emprenda lo conseguirá, con esa determinación con la que nació y te manifestaba solo con su mirada; será una esposa feliz, una madre excelente y una profesional como la copa de un pino, de casta le viene al galgo y en su familia las cosas no se hacen a medias, se hacen bien y listo. 


Siempre así

Qué fácil lo vas a tener, Rafa. Te llevas un pedazo de mujer, como muy bien nos dijiste a todos y seguro que tendrá la misma suerte o mayor que tú has tenido con ella.

Y que los demás lo veamos y lo disfrutemos. ¡Vivan los Novios!

jueves, 19 de abril de 2012

El Moruno y la Corneja

Corneja Común (Corvus corone) 1

Corneja Común (Corvus corone) 2

Corneja Común (Corvus corone) 3

Corneja Común (Corvus corone) 4

Corneja Común (Corvus corone) 5


Érase un inmigrante magrebí (comúnmente llamado moruno), desarraigado de su país, de sus costumbres y alejado de su familia, malviviendo en la tierra prometida de lujos y opulencia que le vendieron al otro lado del mar, y a la que llegó tras exprimir la hucha familiar para hacerse un hueco en una patera que únicamente cambió su pobreza de lugar.

Érase una corneja mutilada, repudiada y abandonada por los de su especie, condenada a desaparecer merced a la selección natural en la que solo los más fuertes sobreviven.

Y fue que por esos campos de Alá, coincidieron el Moruno y la Corneja y se conocieron, y que en su soledad encontraron mutuo consuelo, y que sin pedirse nada, se respetaron, y el Moruno encontró compañía fiel en tierra infiel, y la Corneja halló cobijo y alimento, y el Moruno la invitó a su casa y le procuró una jaula sin puertas, donde guarecerse, y la Corneja acudía a su mano a una sola llamada, y le cuchicheaba al oído palabras de Corneja en el idioma del Moruno, y este sonreía satisfecho tras una hilera de desparejados dientes.

Y en las tardes de solaz, el Moruno le contaba de su tierra, de su vida, de sus añoranzas, y la Corneja, en su hombro, escuchaba atenta, con sus ojos azules fijos en su amigo, con tranquilidad, desperezando las alas y agitando su cola inquieta. Y por momentos alzaba el vuelo hasta una rama cercana desde la que saludaba a su amigo, para de inmediato regresar a su lado entre enorme jolgorio de ambos.

Extraña pareja, ¡pero qué bien avenida!, el moruno y la corneja.

La Corneja Común, llamada también comúnmente Grajo, es una de las aves más familiares en nuestros campos. Está tan bien adaptada a las actividades humanas que sigue siendo común no obstante la persecución de cazadores y campesinos. Su vigilancia sin pausa y su apreciación del peligro causan, a veces, estupefacción, y es bien conocido que distinguen al hombre armado del inofensivo paseante.

martes, 17 de abril de 2012

lunes, 16 de abril de 2012

De Navidad, a Botswana


Elefantes africanos


Extracto del Discurso de Navidad (2011) de Juan Carlos I, Rey de España:

“Junto a la crisis económica, me preocupa también enormemente la desconfianza que parece estar extendiéndose en algunos sectores de la opinión pública respecto a la credibilidad y prestigio de algunas de nuestras instituciones. Necesitamos rigor, seriedad y ejemplaridad en todos los sentidos. Todos, sobre todo las personas con responsabilidades públicas, tenemos el deber de observar un comportamiento adecuado, un comportamiento ejemplar.

Cuando se producen conductas irregulares que no se ajustan a la legalidad o a la ética, es natural que la sociedad reaccione. Afortunadamente vivimos en un Estado de Derecho, y cualquier actuación censurable deberá ser juzgada y sancionada con arreglo a la ley. La justicia es igual para todos”.

Dios castiga sin piedra ni palo,  dice el refrán. En este caso, con fractura de cadera, que no es moco de pavo, y menos mal que la intervención quirúrgica llegó antes de los recortes en Sanidad, que lo mismo le hubieran colocado una prótesis de goma al accidentado.
  
Por la boca muere el pez y no tengo nada más que añadir.

Foto: Reuters

domingo, 15 de abril de 2012

Entierro de la Sardina ... a la carrera



Cutre a más no poder, esa fue mi impresión y la de miles de murcianos que abarrotaban la Gran Vía murciana en la fría y ventosa noche del desfile del Entierro de la Sardina, ante el vergonzoso espectáculo que la comitiva sardinera nos ofreció.

A veces puedo pecar de exagerado, pero cuando miles de gargantas abuchean al unísono el paso a la carrera de grupos y comparsas, sé que tengo razón al expresar mi indignación. Vale que del frío y del viento no tuvo culpa la organización, pero de lo demás, sí. Un desfile deslabazado, sin atisbo de continuidad, con brechas entre comparsas y grupos de cientos de metros, fue lo que nos ofrecieron de una fiesta catalogada de Interés Turístico Internacional.

Al principio, el pueblo, que se traga lo que le echen, aguantó estoicamente las primeras carreras de los desfilantes, pero después se plantó y el clamor fue unánime. Pitos, silbidos y abucheos a los participante que corrían como locos a su cita con la tele y la tribuna del Banco de España, donde llegaban derrapando para hacer su numerito y continuar la carrera. Mientras, los organizadores, con sus capas rojas, azuzaban al personal Gran Vía arriba escuchando las sonoras quejas del respetable. Salvo las Aguilas Doradas mexicanas, que abrían el cortejo y desfilaron decentemente, todos los demás lo hicieron a la carrera, superando a toda velocidad los enormes vacíos existentes; los abanderados italianos pasaron como alma que lleva el diablo entre la indignación y los gritos de los asistentes, que ya calientes, elevamos el tono, impotentes ante el bochornoso espectáculo; los bailarines, más que bailar, trotaban, intentando inútilmente hilvanar tres pasos seguidos; otros que iban de equipo de natación sincronizada, con piscina y todo, parecían corredores de relevos de los 400 metros lisos en pista cubierta. Y así, todos, sin excepción.

Una pena y una gran desilusión para chicos y grandes, llegados de todas partes y que vieron el desfile como un partido de tenis. Las gentes se sentían estafadas y con razón, habían pagado para disfrutar de un gran espectáculo y solo presenciaron una carrera de relevos. Después llegaron las carrozas de los grupos sardineros y el público en pie se sacudió el frío y con los brazos en alto inició el combate singular en pos del pito o la pelota. Se diluyó el disgusto en el fragor de la batalla y al fin, casi todos contentos camino de casa con nuestro efímero botín.

Descanse en paz la Sardina y hagan acto de contrición los responsables del desaguisado, que haberlos, haylos, y espero se les caiga la cara de vergüenza y pidan públicas disculpas a todos los que nos sentimos defraudados.

¡Que cutre! (En sus acepciones de pobre, miserable y de baja calidad)

viernes, 13 de abril de 2012

Viernes y Santo en San Nicolás

Última Cena

Medias de repizco

Carro bocina

Saxofón

Ilusión

No hay edad

Cofrades músicos

Nuestro Padre Jesús

Gastadores


Fue el Viernes Santo Murciano, la Procesión de los Salcillos, de la Real y Muy Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, los “moraos”. Moraos de todas las tonalidades posibles, con sus túnicas nuevas o gastadas con muchos soles mañaneros a sus espaldas; con sus archifamosas tallas salcillescas, sus estantes, sus penitentes y mayordomos, sus bandas de música, carros bocina y tambores burlones, sus senás repletas de ilusiones para pequeños y grandes, sus cirios y cruces, sus pies descalzos y capirotes apuntando al cielo.

Esa fue la Procesión un año más, en un día radiante que iluminó como siempre a una Cofradía que necesita del Sol para lucir con todo su esplendor, y el Sol le hizo un guiño favorable en una semana de tiempo incierto.

Tres horas, entre encontrar lugar, esperar el cortejo y ver pasar al último soldado del piquete de paracaidistas, dan para muchos y hasta insólitos sucesos: desde la niña que acomoda su madre en una silla vacía a nuestra vera y que cuando regresa, pasado un tiempo, para ver si quiere ir a otro lugar en el que le ha encontrado acomodo, prefiere quedarse con nosotros y seguir escuchando historias de Semana Santa mientras alarga el brazo para alcanzar los caramelos que le ofrecen los penitentes, hasta la inesperada ducha de cerveza helada que entre La Cena y El Huerto, me chorreó la espalda y que dio lugar a un almuerzo tan inesperado como opíparo de parte del involuntario “regaor”, que parapetado tras la ventana desde la que habían cometido el desatino, intentó con todo éxito hacerse perdonar y acabar emplazándonos en el mismo lugar para el año próximo.

Da tiempo a conocer a los vecinos de silla, a charlar con los amigos que viven en el edificio de enfrente y que con toda su familia contemplan el cortejo desde sus engalanados balcones, hasta ver a esa magnífica niña que camina con su cruz y que en pocos días cambiará por el ramo de novia y que te envía un puñado de caramelos, a echar un chascarrillo con ese padre de numerosa familia repartida por el cortejo, o ese diminuto penitente ofreciendo sus golosinas a los niños que se acercan,  y a saludar a la compañera de trabajo que, apresurada, pasa dejándote su rastro en las manos, o a ese compañero de carrera, estante de Nuestro Padre Jesús, y tantas y tantas anécdotas que hacen diferente cada Viernes Santo en la calle de San Nicolás.

El Pino de la Cantina ya es Historia

Pino de la Cantina. 2008

Pino de la Cantina 2012

Pues sí, después de un buen puñado de años irguiendo sus tres brazos centenarios frente a la Sierra de Mojantes, el Pino de la Cantina se ha despedido de este mundo, quizá a causa de la última poda sanitaria que sufrió, quizá porque la rambla de la que bebía dejó de aportarle agua o quizá de muerte natural al alcanzar su limite vital.

La noticia saltó a la prensa hace un par de meses, y como siempre, pensé, se acuerdan de uno, solo cuando se muere, aunque lo que realmente me sorprendió fue que el autor de la noticia, http://nuestra-tierra.laverdad.es/naturaleza, utilizó los datos que yo me curré hace más de un año, cuando lo presenté en sociedad en la entrada que lleva por título, “El Pino de la Cantina” en: http://margildibo.blogspot.com.es/2011/04/el-pino-de-la-cantina.html. Así, aparte de su localización geográfica, da por buenas las medidas del mismo y que yo había calculado partiendo del tamaño del personaje situado a sus pies: 17 metros de altura, 6,5 metros de perímetro y 23 metros de contorno; datos que quedarán para la posteridad, salvo que alguien los refute mejor, antes que después, porque el pobre pino ya no es ni sombra, y nunca mejor dicho, del magnífico ejemplar de Pino Rodeno que fue.

Descansando en paz quede, siempre lo recordaré verde y majestuoso como lo conocí.

lunes, 9 de abril de 2012

Reclamando que es Gerundio. II


Después del email con la reclamación original y copia de la factura y de tres respuestas insatisfactorias por parte del soporte-simyo y las correspondientes re-reclamaciones por mi parte, explicando hasta la saciedad lo ya explicado y que ahora obvio por repetitivas, recibo una última respuesta, satisfactoria para mis intereses y en la que se me da la razón, ¡al fin! por todos los conceptos reclamados, y que a continuación transcribo:


de: simyo soporte@simyo.es
para: 1111111@ccccc.es

fecha: 8 de abril de 2012 17:36
asunto: RE:Re: Re: RE: RE: Reclamación factura febrero 2012
enviado por: simyo.es

Buenas tardes,

En respuesta a tu e-mail, te informamos que verificamos en nuestro sistema y el ajuste que se te realizo por importe de 19,39€, lo veras reflejado en tu factura próxima, ya que el ajuste se hizo el día 03/04/2012, como la factura del mes de Marzo ya se había emitido por este motivo no viste el descuento en esta factura.

También te informamos que se verifico de nuevo la factura del mes de Febrero y como no se provisionó correctamente la tarifa de 3 cent que tenias, se te hizo un cobro de 5,50€ IVA incluido por concepto de Internet, cuando tu línea tiene 650 MB de Internet para que puedas consumir, en este momento el departamento de Facturación ha realizado un ajuste por este importe, el cual también veras reflejado en la próxima factura.

Te ofrecemos disculpas por las molestias ocasionadas, gracias por ponerte en contacto con nosotros.

Recibe un cordial saludo.

Servicio de Atención al Cliente de Simyo. soporte@simyo.es