viernes, 29 de abril de 2011

Gorrión Común

Gorrión Común. Passer domesticus

El Gorrión Común, Passer domesticus, es, sin duda, entre los pequeños pájaros el más conocido. Los machos tienen el píleo gris oscuro, la nuca de color castaño y la garganta negra. Las partes superiores son pardas rayadas de negro, castaño y beige y los carrillos tienen un tono blanquecino o gris claro variable según la época. Las partes inferiores son blancas manchadas de beige y con imperceptibles rayas parduscas. El color negro de la garganta se extiende variablemente hasta el pecho y con frecuencia está manchado de blanco o no es negro, sino marrón o mitad y mitad. El obispillo es grisáceo con tonos pardos y las rectrices de la cola son pardo negruzcas. Las plumas cobertoras medias tienen puntas beige blancuzcas que forman una notoria franja alar.

Fuente: http://www.pajaricos.es/mas/masgorrioncomun.htm

Aunque común, este no es un gorrión cualquiera, es un gorrión madrileño, del mismo Madrid y de la Plaza Mayor para más señas. Un chulapo de gorrión que se baila el chotis en una baldosa sin despegar los pies del suelo. No sabe lo que es el hambre, come en abundancia y de lo mejor y más caro, que cada miga que cae al suelo en la Plaza Mayor, no baja de euro. Se pasea a sus anchas con suficiencia castiza y revolotea con gracia entre mesas y sombrillas.

El gorrión es quizá el primer ser que despertó en nosotros la responsabilidad por la vida ajena, el primer receptor de cuidados abnegados cuando en nuestra niñez y en una caja de cartón nos desvelábamos por sacar adelante aquel pollito desplumado, que caído de un nido cercano había llamado nuestra atención con su piar desesperado.

Con su pocito de agua, las miguitas mojadas y un paño viejo para acomodarlo, observábamos impotentes como el pequeño ser que brioso piaba, languidecía en un rincón sin responder a nuestros mimos. Un día, no duraba más su corta existencia, un solo día, y a la mañana siguiente pese a nuestros desvelos, un muñeco inanimado se nos aparecía al levantar la tapa agujereada.

Nunca llegó a sobrevivir un gorrión en mis manos, quizá en otras más afortunadas o expertas sí lo hiciera. Aquellos momentos de frustración e impotencia infantil fueron escuela de vida que te enseña a cuidar al desvalido, a afrontar las adversidades, a no rendirte ante la frustración y a reiniciar el camino tras cada tropiezo sin lamentarte más de lo necesario.

martes, 26 de abril de 2011

El Pino de la Cantina

Pino Rodeno, Negral o Resinero. Pinus pinaster [Pinaceae]

El Pino de la Cantina es un árbol que por su magnífico porte puede calificarse como Singular y digno de formar parte del Catálogo de Arboles Singulares de la Región de Murcia y del recientemente creado Catálogo de Arboles Monumentales. A una altitud de poco más de 900 metros sobre el nivel del mar, recibe su nombre de un cortijo cercano ya desaparecido, el Cortijo de la Cantina, y próximo al Cortijo de los Derramadores (en el que dicen vivió una condesa), en el paraje de la Cañada Blanca, cercano a la Umbría de los Frailes en la cara norte de la Sierra de Mojantes. Sus coordenadas UTM son X:580538.6 e Y:4211277.88, y sus medidas aproximadas: 17 metros de altura, 6,5 metros de perímetro (cuatro personas de talla media abrazándolo) y 23 metros de contorno (mucha sombra).

Se llega hasta él desde Archivel (Caravaca de la Cruz), dejando atrás las Noguericas, las Casicas y la Ermita de San Javier, en dirección al Cortijo de la Rodea, para seguir hacia el oeste por una pista de tierra a través de la Cañada de los Derramadores hasta el cortijo del mismo nombre, del que se encuentra a unos 500 metros junto al cauce seco de una rambla, sobre el que extiende sus interminables raíces en busca de un agua que ya no fluye.

Es un pino espectacular con tres brazos que nacen del tronco común apenas a dos metros del suelo, al que rozaba con sus ramas bajas hasta hace poco tiempo, que ha recibido una poda y ha sido descargado de parte de su ramaje; aún así continua siendo impresionante y merece la pena hacer la ruta para contemplarlo junto a su entorno serrano.

Tronco del Pino de la Cantina

El recorrido descrito forma parte del Camino de la Vera Cruz, que desde Andalucía lleva hasta Caravaca de la Cruz, Ciudad Santa, a la que en 1998 el Papa concedió el Año Jubilar, lo que convirtió a esta ciudad en la quinta del mundo que, junto a las otras cuatro (Santiago de Compostela, Santo Toribio de Liébana, Roma y Jerusalén), va a poder celebrar el Jubileo Perpetuo.

El tramo completo del Camino de Andalucía de la Vera Cruz es el siguiente: Collado del Almacilón – Cañada de la Cruz – El Hornillo – Archivel – Llano de Béjar – Caravaca de la Cruz. Distancia aproximada: 45,30 km.: Camino de Andalucía

Con tanto detalle es imposible perderse si se decide visitar el Pino de la Cantina, y para los nulos totales en orientación, ahí están las coordenadas para echar mano del GPS y llegar sin contratiempos para disfrutar de su sombra y su belleza con un bocata en las manos (por lo menos).

lunes, 25 de abril de 2011

Encaje de bolillos vegetal

Eneldo. Anethum graveolens, o quizá Hinojo. Foeniculum vulgare 

Cuando hice estas fotos, recordé a las palilleiras gallegas de Camariñas en la Costa de la Muerte y sus primorosos encajes de bolillos adornando los escaparates de aquella coqueta villa marinera, cercana al Cabo Villano y el Cementerio de los Ingleses.

De frente o a contraluz, el arbusto parece adornado de bolas de encaje tejidas por la madre naturaleza para servir de ejemplo e inspiración a las encajeras de bolillos que en el mundo son.


Curiosamente estos días se celebra la XXI Mostra do Encaixe de Camariñas. ¡Qué casualidad!

domingo, 24 de abril de 2011

La Carpa o la Vida

A modo de ejemplo. Este no es el pescador de la historia
Si no fuera trágico, parecería cómico. Hoy hemos salido en bici por la mota izquierda del río Segura en dirección al mar Mediterráneo aunque sin la pretensión de llegar a él, cuando al poco de iniciar el recorrido, hemos hecho un alto en el camino al ver los esfuerzos de un pescador en la orilla contraria por hacerse con una hermosa carpa enganchada en su anzuelo.

Con mucha dificultad había conseguido medio introducirla en un salabre y luchaba denodadamente para desenredar el sedal de las cañas circundantes, del salabre y hasta de su propio cuerpo. Tumbado y boca abajo, con una mano sujetaba el salabre y con la otra y los dientes intentaba desembarazarse del hilo. Cada vez lo tenía más difícil, pero no cejaba en su esfuerzo por no perder la presa, mientras se deslizaba lentamente sobre las cañas de la orilla, hacia el fango del río.

Varios paseantes observaban ya la escena y mascullaban entre dientes ¡se va al agua!, ¡se va al agua! El hombre no parecía darse cuenta de su situación, tan encelado en su presa estaba, que intentaba posturas cada vez más inverosímiles para desembarazarse del sedal sin soltar el salabre y su trofeo. Como a cámara lenta llegó el inevitable chapuzón; terminó de resbalar y fue de cabeza al agua y ahí comenzó el conato de tragedia. Tan ensimismado estaba en su lucha, que no se había percatado del peligro; tras el buche inicial, comienza un frenético braceo intentando asirse a la orilla que se le escapa, no hace pie hundiéndose en el fango, unos gritos de pánico sofocado indican que la cosa pinta mal.

Los de esta orilla nos miramos indecisos ¿vamos?, el caudal es exiguo pero el fango del lecho traicionero; antes de iniciar el descenso, dos providenciales ciclistas en la orilla opuesta sueltan sus bicicletas y se lanzan a la carrera por la corta pendiente, justo a tiempo de echar mano al infeliz al que no sin dificultad consiguen arrastrar fuera del agua. Un suspiro de alivio nos recorre, ¡no sabía nadar!, ¿habéis visto? ¡no sabía nadar!

Los oportunos salvadores se cercioran de que el hombre está bien, remojado pero bien, antes de regresar con sus monturas. Todos emprendemos la marcha, aunque no dejo de pensar que el pescador, una vez pasado el susto no querrá abandonar la presa y lo mismo la próxima vez la divina providencia no le envía dos ángeles guardianes. Con esa certidumbre vuelvo la cabeza para comprobar con alivio que el mismo pensamiento ha llevado a regresar a los ciclistas junto al hombre para terminar la misión que esta mañana se les había encomendado: salvar una vida.

sábado, 23 de abril de 2011

Mona de Pascua

Mona de Pascua
¡Solo de verla en el escaparate se te hace la boca agua!  Esto es repostería de toda la vida, de la que no falla. Confitería El Cisne, calle Ceballos, Murcia, España. 

jueves, 21 de abril de 2011

El Nogal. Inazares

El Nogal. Inazares (Murcia)
¿Qué puede hacer un urbanita recalcitrante cuando amanece un día de fiesta soleado?

Muy fácil, ponerse el chándal, calzarse las deportivas de bajar a por el periódico y acercarse a la churrería de camino al kiosco, antes de pasar toda la mañana tumbado a la bartola hojeando la prensa a la espera de la hora del aperitivo cervecero, para después comer con poca gana y tomar una reparadora siesta, tras la cual, la película de la tarde de paso a la hora de la cena y con esta a la segunda sesión televisiva y a la cama para recuperarse del ajetreado día.

Y también puede, si vive en Murcia o sus alrededores, levantarse tempranito, colocarse un atuendo cómodo y campestre, con la precaución de llevar algo por si refresca y enfilar en coche, desde Murcia, la autovía C-415 hacia Caravaca de la Cruz, para continuar por la carretera C-330 de Granada, pasando por Barranda en dirección a la Puebla de Don Fadrique, y en llegando a un cruce en el que un cartel indica a la derecha la población de Inazares, tomar en su dirección y llegar al Caserío de Inazares, localidad murciana que goza del privilegio de ser la situada a mayor altura de la Región, 1.350 metros de altitud, a los pies del macizo de Revolcadores.

Se puede ir a pasar el día o de fin de semana, ya que Inazares cuenta con un complejo de casas rurales, o si se es amigo de José Ramón Carabante, conocido empresario y patrón de la escudería de fórmula 1 Hispania Racing F-1 Team, puede alojarse en su impresionante mansión en una ladera, más grande que todo el caserío.

En todo caso, una vez allí, se impone un paseíto por los alrededores respirando el aire puro de la montaña para abrir boca y despertar el apetito y cuando comiencen a sonar las tripas y la garganta empiece a sugerir con insistencia una cervecita, habrá llegado el momento de acercarse al Bar Restaurante El Nogal y dar rienda suelta a los placeres de la carne, preferentemente a la brasa, sin olvidar, ni por un momento, probar el lomo de orza y el venado en salsa, que están de quitar el hipo. Si hace bueno, comer bajo el nogal de la terraza es un lujo con la sierra de fondo y los gorriones morunos disputando las últimas migajas. Otro paseo al atardecer llevará a la cuadratura del círculo de un día de fiesta perfecto. No suele ser necesario reservar mesa, aunque tiene teléfono y está en internet.

También se puede llegar por pistas forestales atravesando la sierra camino de la Ermita de la Rogativa, pero esa será otra historia y mientras tanto, ¿Ya sabes qué hacer en un día de fiesta soleado?

miércoles, 20 de abril de 2011

Cazadores cazados

Modelo 1

Modelo 2

Modelo 3

Modelo 4
Hace no mucho me enteré de que las firmas de moda se inspiran a menudo en la gente de la calle para crear nuevas tendencias cada temporada. Las personas que pasean por las calles de cualquier ciudad del mundo se convierten de repente en improvisados modelos de los inquisitivos fotógrafos que los asaltan, encuandrándolos ante cualquier fondo neutro para resaltar mejor sus atuendos.

Indagando un poco más he averiguado que a la moda de calle también se la conoce como streetstyle, el estilo de la calle. Muchas revistas y páginas web de moda salen a la calle a fotografiar a la gente y a preguntarles por las marcas de la ropa que llevan. Y parece que a la gente le gusta posar, pues se prestan encantados ante la propuesta de los fotógrafos a la caza de modelos anónimos.

Bueno, pues algunos rizamos el rizo y nos damos el gusto de observar a los observadores, que sin darse cuenta, se convierten en cazadores cazados. Cazados por el objetivo indiscreto que te permite ponerte detrás del espejo y convertir en protagonistas de tu historia a los que buscan protagonistas de la suya.

Ellos hacen su trabajo mientras yo disfruto de mi hobby y los modelos improvisados se transforman por un momento en actores secundarios, mientras, la vida transcurre como siempre, desde muchos puntos de vista. Solo hay que estar atento al objetivo.

martes, 19 de abril de 2011

El Patriota ¿de donde?

Puesta en escena

Arenga a las masas

Salida triunfal
La Plaza Mayor de Madrid está viva y muy viva, tanto es así que en cualquiera de sus esquinas, de sus soportales, de sus luces y sus sombras hay una historia diferente. Allí la señora mayor del pelo revuelto haciendo caricaturas del que se presta por un módico precio; más allá un guitarrista flamenco con greñas y sombrero a lo Sabina pone sus notas al brioso y poco artístico baile de su acompañante de faralaes.

Pintores, mendigos, comediantes, estatuas humanas, turistas, camareros a la caza de clientes, clientes recelosos de los camareros y en el centro, dominando la situación, Felipe III a caballo, por derecho propio, pues fue él quién ordenó construir la plaza, contempla desde las alturas el bullicio constante a su alrededor.

Cualquiera con un poco de arte o un mucho de cara se puede ganar bien la vida en ella. La flamenca pasa la caja tras sus bailes gitanos a los turistas que la inmortalizan con sus cámaras o la observan desde las terrazas; la estatua humana con forma de cabra con flecos multicolores intenta atraer a los curiosos para arrancarles unas monedas; la anciana de las caricaturas recién termina una obra y tras cobrar, ya está ofreciendo sus servicios en la mesa contigua y los camareros solícitos acomodan poco a poco a los comensales que les llegan.

Y en medio de este pandemónium aparece un peculiar personaje en bicicleta, con vestimenta informal, tocado con una gorra que le da un cierto aspecto marcial, enarbola una tremenda bandera coronada por un cartel con mensaje y porta un megáfono en bandolera. Se detiene, echa mano de su megáfono y lanza un enérgico e indescifrable discurso ante el asombro de los colindantes.

Antes de que nadie pueda cerrar la boca, el buen hombre cabalga de nuevo y se aleja ondeando su bandera ante la atónita mirada de un grupo de jovenzuelos en viaje de estudios, que no alcanzan a entender si lo que acaban de presenciar es una actuación más de un artista callejero, o los desvaríos de un pobre perturbado. Ellos seguro que se quedan con la primera opción ¿Qué necesidad hay de elegir la segunda si a la postre su actuación no perjudica a nadie?

lunes, 18 de abril de 2011

Aquí te pillo ...


Saltamontes (Caelifera)

Langostas

Pareja de saltamontes/langostas aprovechando el tiempo

Así de primeras, los saltamontes no son de esos bichos adorables que te llevarías a casa porque te enamoran con su encanto. Es más, se de quién posee una especie de radar que los detecta aún antes de que se le acerquen, como a las cucarachas, y le permite dar un rodeo a una prudencial distancia de ellos.

Si los observas de cerca, y te dejan, ves una especie de máquina acorazada que con toda seguridad ha servido de modelo a más de un monstruo de película y que solo de pensar en sus antepasados prehistóricos con un tamaño cien veces superior al actual, se te ponen las antenas tiesas.

Los antepasados de estos fueron los que se zamparon los campos del Faraón en la plaga bíblica, arrasando con todo y desde entonces su aparición en masa no presagia nada bueno. Menos mal que los chinos se los comen, porque son muchos y así mantienen controlada la población (digo yo), y hablando de gustos, con absoluto respeto por los gustos chinos y demás orientales, yo personalmente prefiero los saltamontes marinos en cualquiera de sus versiones: gambas, langostinos, carabineros, bogavantes, cigalas o sus primas las langostas de mar.

Volviendo al tema, estos dos están cumpliendo con su deber, que es aparearse convenientemente y como la naturaleza es muy sabia, el grande hace de madre y el pequeño de padre. Eso sí, se lo toman con tiempo, ni un gesto, ni una palabra más alta que otra, ni un movimiento fuera de lugar, sin concesiones a la galería, ni una sonrisa, ni siquiera una mueca. Nada, solo concentración y la mirada fija en el infinito de esos ojos soñadores con los que se declaran la fidelidad del momento.

Y ahí están, haciendo el amor en público, desnudos y con cara de circunstancias, como solo un saltamontes sabe ponerla. Si disfrutan o no solo lo podremos averiguar por el lenguaje de sus antenas y ¿quién lo conoce?

domingo, 17 de abril de 2011

Atardecer 1º

Atardecer en .... Murcia

Puesta de sol ... en Murcia

Cuando una tarde tienes tiempo para disfrutar un rato viendo la caída del sol en el horizonte, junto con la riqueza cromática que este espectáculo cotidiano te ofrece, debes estar agradecido a la naturaleza que te la muestra, a tu suerte que te lo permite y a ti mismo por buscarla.

No todos los días te puedes permitir el lujo de subir a una loma y esperar a que el Astro Rey desaparezca lentamente entre el murmullo del viento, el aroma del azahar de los naranjos y los últimos cantos del ruiseñor que lo despide.

Es un momento mágico, durante el cual se amortiguan los sonidos, se funden los colores, se alargan las sombras y la realidad pasa a ser otra. Todo cambia, todo se transforma y tú estás allí, protagonista y espectador a la vez del último Acto del Día y primero de la Noche, en la diaria representación de la Vida. ¡Qué suerte!