martes, 28 de diciembre de 2010

La Luz en la Navidad


Fieles a la cita con la Luz en la Navidad, llevamos acudiendo desde el primer año a la Plaza del Cardenal Belluga, para disfrutar del bonito espectáculo de luz, color y sonido, al que en los dos últimos años se ha añadido la interpretación en directo por la compañía lírica El Café de la Opera, de fragmentos conocidos de todo tipo de música.

Con el recuerdo de la representación del año pasado, este año no quería perdérmela de ninguna manera, y el último día, en el pase de las 8, allí estábamos, estratégicamente situados a medio camino del Moneo, el Obispado y la Catedral, aunque más cerca del Moneo para mejorar la perspectiva de la visual (Como los linieres en la banda para cantar el fuera de juego). En una noche fría de narices, la plaza estaba abarrotada; padres y madres con pequeños sobre los hombros y mucho, mucho calor humano, que dulcificaba un poco la gélida temperatura.

El evento, que duró unos 40 minutos aproximados, fue fantástico; los diez componentes del Café de la Opera, soberbios, dieron el do de pecho con largueza, distribuyéndose por los escenarios preparados al efecto por toda la plaza, llenaban esta con sus voces en cada interpretación. Este año estaban acompañados por una orquesta del Conservatorio Superior de Música, con los que se compenetraban a la perfección. Un único pero, eché de menos más música navideña y quizá algunos motivos alusivos en vez de tantas cartas del Tarot y abanicos multicolores.

Me he dedicado a buscar el nombre de las piezas interpretadas, que en cada pase eran distintas, salvo los bises finales, que se repetían, y estas fueron, por orden: "Song To The Moon", "Toreador", "La Cenerentola",  "Agnus dei", "El Tamborilero", "Amigos para siempre", "A mí manera", "La Parranda" y como remate, "O sole mío", que arrancó los más calurosos aplausos y vítores de los asistentes.

A pesar de la temperatura, mereció la pena el plantón a pie firme en la fría noche. Además, estas aglomeraciones siempre dan lugar a entretenidas anécdotas, como la del año pasado, cuando una pareja, situada delante de nosotros, se afanaba en retratar la fachada de la Catedral según iba siendo iluminada con diferentes motivos. La cámara debía ser nueva y por tanto, desconocida, ya que el hombre obtenía muy pobres resultados. Empeñado en usar el flash de la maquinita para iluminar la escena, foto tras foto le salían oscuras a más no poder.

Como yo estaba detrás, y comprobaba los tristes resultados de sus esfuerzos, no pude resistirme y le sugerí que desconectara el flash y lo intentara con la luz ambiente. Después de varias probaturas y algún consejillo más, las fotos del buen señor comenzaron a resultar aceptables, hasta el punto que acabado el espectáculo se mostró calurosamente agradecido y entablamos una amigable conversación que nos llevó a conocer de su origen ucraniano, profesor de Física en una universidad norteamericana y de intercambio durante el curso en la UMU. Enamorado de Murcia desde sus años jóvenes en que la conoció durante una breve temporada, había aprovechado la posibilidad de volver a trabajar en ella, y en aquellos días navideños, se trajo a su esposa, también ucraniana y profesora de ruso en la misma universidad americana, para enseñársela. Una pareja encantadora, él hablaba estupendamente el castellano, y durante un buen rato disfrutamos de una amena conversación sobre los avatares que habían llevado al profesor desde su Ucrania natal a los USA donde conoció a su mujer.

Este año, saludamos algunos conocidos y un niño le dio unos globazos a Marián con su espada globosa, hasta que su madre se hizo cargo de la situación. La mejor anécdota de esta edición ha sido el magnífico espectáculo, fundamentalmente por la soberbia actuación de los cantantes del Café de la Opera y el acompañamiento del Conservatorio, que ha resultado la Luz en la Navidad
Fotos: Internet

Navidad en Urgencias

25 de diciembre. Día de Navidad.

Urgencias. Sala de espera de familiares del Comarcal de Caravaca, seis o siete filas enfrentadas de asientos color toffee, que en su día debieron ser mullidos y cómodos y ya están hartos de vivir. Carteles informativos a medio arrancar por los bajos, señal evidente del paso continuo de chiquillos aburridos. Docena y media de parroquianos entre familiares y enfermos esperando su turno, varias parejas con sus niños chicos trepando por los sillones, unos cuantos abuelos, varias nacionalidades y nosotros con nuestra lesionada. Menos mal que había tele; cuando llegamos estaban a medio las andanzas de Cocodrilo Dundee con el volumen en "0", que viene muy bien para que cada cual se monte la historia y los diálogos a su gusto.

Al teléfono móvil:
- Pues nada, el papá, que anoche cenó en casa con nosotros y cuando lo llevamos a la suya iba un poco fatigado, luego sobre las tres se puso peor y le dio una fatiga que casi no podía respirar; aguantó hasta la mañana y nos lo trajimos para Urgencias. Desde las diez de la mañana estamos aquí, le pusieron oxigeno y lo tienen en las camas, en observación, pero mira la hora que es (nueve de la noche), no nos dicen nada, llevamos todo el día aquí metidos y no sabemos que hacer, voy a entrar otra vez por si me dicen algo, la batería está que se acaba, así que te dejo.

La buena mujer se recompone, va arreglada de Navidad, el pelo de peluquería, no esperaba pasarla en Urgencias; atraviesa la puerta de acceso y desaparece por un rato. Sigue el trasiego de idas y venidas y varias urgencias más urgentes adelantan a la nuestra. Paciencia, total, no queda otra. Vuelve la mujer que acampa desde la mañana, resignada, saca un cargador del bolso y lo enchufa donde encuentra para revivir su celular.

- Daniela Narcisa, acuda a la consulta de ginecología, y allá va la oronda Narcisa de la mano de su robusto chico de tupido pelo negro azabache, camino del ginecólogo, con la esperanza de que la ponga a parir antes del 31, y conseguir así el cheque bebé que ya expira.

Por mitad de la sala, muy formalitas, dormitando, dos abuelas vestidas como las abuelas de campo, colores oscuros, indefinibles, zapatos recios con medias gruesas, el pelo corto y cano les asoma a flecos por debajo de sendos gorros de lana de un azul desvaído; las dos con gafas de pasta oscura, como las que ahora vuelven a estar de moda. Repantingadas, dos angelitos iguales, como dos gotas de agua. ¡Lástima de no llevar la cámara para inmortalizarlas!

Nuestra lesionada sigue aguantando valiente y comprensiva con los que la adelantan, están peor que ella y solo hay un traumatólogo de guardia. Por fin le llega el turno, desaparece un rato de la sala de espera, para regresar sobre ruedas a falta del resultado de la radiografía. ¿Qué será? ¿Tendinitis? ¿Esguince? ¿Frío? ¿Calor? Vuelta al box y regreso triunfal con diagnóstico y venda compresiva para aliviar los dolores.
Renqueando nos vamos, casi tres horas fuera del guión marcado, atrás quedan las gemelas dormilonas, la señora del padre indispuesto desde la mañana, algunos sufridores más acurrucados en los sillones toffee. No sabremos si Daniela Narcisa conseguirá su propósito antes de Fin de Año. En la tele una de la época de "Vente para Alemania, Pepe", con Alfredo Landa y José Sacristán en plena forma.

Celadores, enfermeras, médicos, auxiliares, guardias de seguridad, limpiadoras, trabajando el Día de Navidad para que todos los demás podamos disfrutar de la fiesta con la tranquilidad de que ellos están ahí, y ahí seguirán por mucho que les toquen el sueldo, las horas y los co...

viernes, 24 de diciembre de 2010

Preparativos

Esta noche nace el Niño, es Nochebuena. Por la mañana, villancicos de los de siempre para ir entrando en ambiente, desayuno rápido y últimas compras apresuradas para preparar la celebración; esta vez somos pocos, solo cuatro, tampoco eran muchos hace dos mil y pico de años en Belén y se apañaron. A Blanca la recibimos ayer como al turrón que siempre vuelve por Navidad, aunque ella solo faltaba quince días. Para la comida ha habido consenso, unos aperitivillos y pasta, pensando en la cena y dejar hueco.

La tarde relajada, una americanada navideña por la tele y más villancicos; a media tarde comienzan a calentarse motores, los fogones se encienden y el aroma del solomillo con base de zanahoria, receta de la suegra sabia y que cocina Marián, se expande por toda la casa, del brazo de los pastores, las zambombas y demás personal navideño.

Otro paso importante, el montaje de la mesa en el salón; el mantel de Damasco, azul con sus servilletas a juego, la vajilla de las ocasiones, también azul con escenas campestres, la cubertería del filo dorado con todas sus piezas alineadas marcialmente alrededor de los platos, copas para todos y la vela en el centro.

Llegada la hora de engalanarse,  cobra protagonismo el calentador que decide pararse, momento de agobio, ya empezamos como la última. Manual de instrucciones, aviso de avería "F2": "Atasco parcial o total del tubo de evacuación de gases o de la chimenea". ¿Se habrá colado un pájaro huyendo del frío?, escalera y golpes enérgicos en el tubo por si el atasco, ahí no hay nada; manual de instrucciones de nuevo: "Compruebe si en el lugar en que está instalado el aparato hay suficiente ventilación"  ¡Tate! Va a ser eso, las ventanas de la galería están cerradas a cal y canto; las abrimos, ventilamos, y tras un minuto volvemos a intentarlo. ¡Bluff! llama azul, prueba superada.

La cena va tomando forma, la sopa de menudillos huele a gloria, suena Noche de Paz, el solomillo también se hace notar; llega la hora de los aperitivos. El cuchillo afilado, el jamón a punto, esta vez sí conseguiré preparar un plato decente, el queso y los patés, van cogiendo sitio en la mesa y una docena de gambones reclaman un buen lugar al lado del jamón. Ahora le toca el turno a Campana sobre Campana, redobla el trajín, nos vamos poniendo guapos, esta noche nace el Niño y lo vamos a recibir como Dios manda, en Paz y con Alegría. Hoy damos gracias por todo lo que hemos recibido durante el año.

Apresurémonos, se acabaron los preparativos, como cuatro pincelicos nos sentamos a la mesa, daremos gracias al Señor y disfrutaremos la Nochebuena. ¡Feliz Navidad!

miércoles, 22 de diciembre de 2010

El Gordito

Todos los años lo mismo, te levantas el 22 de diciembre henchido de entusiasmo y de ilusión por el Sorteo de Navidad, con todo tu ser predispuesto a la celebración super-mega-estupenda al resultar agraciado con alguno de los suculentos premios que se reparten, que por supuesto, ya tienes más que invertido y gastado de antemano y te vas a tus quehaceres habituales con una oreja puesta en el soniquete de la radio, preparado para la explosión de júbilo en cualquier momento.

La mañana va desgranando lentamente la letanía de los chiquillos de San Ildefonso, junto con las frases hechas de todos los años, intercaladas con los anuncios que pagan la cosa. De vez en cuando, un revuelo lejano, se agudiza el oído, un nuevo número, un premio ¿En qué acaba? ¿Dónde se ha vendido? Nada, aún quedan algunos por salir; sigue la mañana salpicada de sobresaltos lejanos, se van llenando las casillas con los números premiados, y al final, ni la fecha de la visita del Papa, ni la de la victoria en el Mundial de Sudáfrica, ni las de las goleadas del Barsa o del Madrid, ni siquiera la de Nadal ganando el último Grand Slam. Han salido los de siempre, los que el azar ha querido y ese Gordo henchido y lustroso con el que amanecimos todos debajo del brazo, se ha ido desinchando y desvaneciendo poco a poco, hasta quedar reducido a un suspiro resignado y agradeciendo la salud de hierro de que disfrutamos.

 Pero hoy, a quienes sí les ha caído el gordito, ha sido a los de casi siempre, los funcionarios, que no tienen por donde escapar de los nuevos recortes presupuestarios, viendo como una y otra vez, son los paganos de la mala gestión de los que alegre e irresponsablemente, en muchos casos, se han gastado lo que tenían y lo que no, lo que podían y lo que no debían, en la inconsciencia de que ya lo arreglará el próximo manirroto que llegue.

Por la Calle


“La Matanza de los inocentes” (1626). Nicolás Poussin, Musée Condé, Chatilly. Óleo sobre tela.

Esta tarde paseando por esas calles de Dios, iluminadas de Navidad, rebosantes de gentes de tienda en tienda, cargadas de paquetes y bolsas, apresurando compras, ajustando presupuestos en animado charloteo, hemos aprovechado para hacer lo propio.

Ha sido una tarde interesante, sin contar los euros que rápidamente han cambiado de propietario en un par de tiendas, nos hemos encontrado con gentes de distintas épocas de nuestras vidas, a las que no veíamos en mucho tiempo y con las que ha sido agradable compartir una felicitación y mejores deseos. También ha habido ocasión de visitar un par de belenes y escuchar las explicaciones de padres a hijos, en ocasiones peregrinas, acerca de las distintas escenas que los pequeños presenciaban:

- ¡Papá, ese soldado va a matar a un niño! ¿Porqué?
- Porque es malo.
- Papá, hay más soldados matando niños.
- Sí, son muy malos y los matan a todos la misma noche.
- ¿Y no queda ninguno?
- Sí, queda el Niño Jesús que se va con sus padres porque allí no lo quieren.
- ¿Adonde se van?
- Lejos. Cómete el bocadillo.

Esto en el Belén instalado en el Patio del Obispado, cuajadito de carteles: "por favor, no arrojen monedas", con el fin de preservar de la mutilación a las preciosas figuritas navideñas que lo integran.

Poco antes, en el escaparate del Corty, admirando las delicadas figuras de Griñan en una imponente representación navideña allí expuesta, justo al lado de unas maniquíes en sugerentes posturas y ataviadas con atrevida lencería, al pasar por la escena de la matanza de los inocentes, oigo a nuestra espalda:

- ¡A Herodes le tenían que hacer santo también!

Al mirar de reojo para ver quién se atreve con tamaña barbaridad, veo a una muchacha menuda, de treintaipocos o veintimuchos, normalita, con cara de buena. La frase le ha salido espontánea, sin aspavientos. ¿Será la típica interina a la que sus alumnos machacan un día sí y otro también? ¿Será una profe de infantil con treinta chillones por banda? ¿Será una madre agobiada que ha salido a tomar el aire para despejarse? En cualquier caso, sus razones tendrá para pedir la santidad de Herodes ¿Quién no la ha pedido en un momento de ofuscación, para acto seguido arrepentirse profundamente?

Al pasar por el Gato Negro hemos comprado un décimo para el sorteo de Navidad, que ya estaba bien de matanzas de inocentes y de Herodes, por esta tarde.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Trío de Ases


Los Ingenieros de Caminos celebraron su tradicional cena navideña de hermandad en el hotel Nelva, este año también, a pesar de todas las dificultades de un año convulso para la profesión, los de Caminos se reunieron de nuevo respondiendo con generosidad a la convocatoria colegial. Una ocasión, junto con la festividad de Santo Domingo de la Calzada, para compartir una agradable velada, mantel por medio, con los compañeros de profesión, reviviendo anécdotas y recuerdos, y dando la bienvenida a los nuevos ingenieros, en muchos casos, los últimos antes de que Bolonia atomice las antiguas profesiones para reconvertir la enseñanza a los tiempos venideros.

Este año la cena de Navidad ha resultado especial por distintas circunstancias, un nuevo decano  tomó las riendas del Colegio hace apenas ocho meses, se honró a los más antiguos de la profesión en la Región, se dio con humor la  bienvenida a los nuevos colegiados, y sorpresivamente, ante el desconcierto de los protagonistas, se reconoció el buen hacer durante años al servicio de la Demarcación, a su secretario, Emilio, alma mater, confesor y conseguidor, todo en uno y a su mano derecha, Mª Carmen, quienes durante los últimos 25 años le han puesto cara al Colegio de Ingenieros de Caminos en Murcia. Ellos que todo lo saben, desconcertados por la sorpresa recibida y con la emoción del momento, pasaron un agradable sofoco entre los aplausos de los asistentes.

Pero con todo, hubo algo más que hizo especial la noche para mí; en la mesa que compartía con mis compañeros de trabajo en la Demarcación quedaban tres sitios libres, y de la mano de Daniel, tres jóvenes personajes completaron nuestro grupo. Juan y Sergio recién terminada la carrera e Irene por finalizar el proyecto. Hablamos de sus estudios, de sus experiencias Erasmus, de sus expectativas laborales, de su preocupación por el futuro cercano, de sus ilusiones.

Tres chicos encantadores, educados, inteligentes y preparados, y no se habla de ellos  en los noticiarios, ni en los periódicos ni tan siquiera en los programas televisivos de audiencias millonarias ¿Porqué?, en todos los medios siempre hay cabida para los jóvenes tambaleantes y chillones esparcidos entre botellas por parques y jardines, también la hay para los cafres que aprovechan la menor escusa para destrozar todo lo que encuentran a su paso, con sus apellidos de okupas, antisistema, kale borroka, hooligans, bandas extremistas o latinas; sin olvidar los realitys televisivos dedicados a los ni-nis, a descerebrados hedonistas o a tarados sociales. Ni una palabra de los cientos de jóvenes como Irene, Sergio y Juan, educados, responsables, estudiosos, trabajadores, respetuosos, que en su anonimato se preparan para dirigir nuestro destino en el futuro y que constituyen la esperanza de nuestra sociedad.

Pero están ahí y son muchos, no hacen ruido, no tienen afán de protagonismo, van llegando y buscan su sitio, hoy los recibimos con calor y los arropamos con cariño, les ayudamos en sus primeros pasos y ellos superando las crisis presentes y futuras, nos devolverán una sociedad mejor y más justa. Entiendo lo suficiente de poker para saber que un Trío de Ases es una jugada ganadora y estoy seguro de que estos jóvenes  ganarán la partida final. 

Arbol Navideño para Miopes y Otros


Los miopes vemos cosas que no ven los que gozan de buena visión y estos no aprecian detalles que nuestra limitación visual nos muestra. Tenemos suerte porque podemos ver de las dos maneras: sin lentes correctoras vemos las luces del árbol difuminadas sobre un fondo que se desvanece, y con ellas apreciamos otros detalles, como los adornos, las bolas, la forma de las ramas o el entorno, quedando en segundo lugar las luces que antes eran protagonistas.

En la vida acostumbramos a ver las situaciones de una determinada manera, no nos cuestionamos otras alternativas; la rutina habitual nos resulta cómoda y pocas veces hacemos un alto, respiramos hondo y nos planteamos otras perspectivas. Deberíamos hacerlo, quizá descubriéramos nuevas respuestas a las preguntas de siempre y no serían tan importantes muchos convencionalismos que rigen nuestra existencia.

Quizá no sea tan sencillo como quitarse y ponerse unas gafas, pero posiblemente el simple hecho de cuestionarnos continuamente todas las encrucijadas de la vida, sin dar por buenas las rutas preestablecidas, sería un sano ejercicio de supervivencia  que nos permitiría afrontar los retos diarios con mayores garantías de éxito, caminando al margen del adocenamiento y aborregamiento imperante y sus inercias.

A los miopes nos agobia la falta de luz, nos sentimos más a gusto en la luminosidad que en la penumbra, de igual modo, ¿Que necesidad tenemos en nuestro día a día de andar a dos velas, cuando tenemos a nuestro alcance todas las candelas del mundo? Sólo tenemos que prender la chispa en nuestro interior para encenderlas.

Y puestos a ver, a vueltas de nuevo con el Corty y su Belén, resulta que ha llegado el señor Griñán, reputado belenista murciano, y ha montado un monumental Belén con más de 200 figuras en el escaparate más guay de su centro estrella de Murcia. Una pasada de bonito y además rescatando antiguas costumbres orientales en la representación del Misterio.

Después de leer el artículo que traigo más abajo, con el director del Corty, las Reinas de la Huerta y el resto de la parentela inaugurando el escaparate con sus cientos de figuritas navideñas, solo me queda proclamar ¡Viva el Corty y sus tradiciones navideñas, mientras las mantenga!


domingo, 19 de diciembre de 2010

Jamones Proscritos

Acabo de leer con incredulidad esta noticia en Internet y no puedo por menos que subirla a mi cajón desastre, para dejar constancia de lo tolerantes que nos estamos volviendo. Lo peor de todo es que aquí le damos cancha a cualquiera que la pida con tal de no ser tachados de racistas, xenófobos, integristas, reaccionarios y mil lindezas más. Así nos va y peor que nos va a ir.

Me imagino al profesor musulmán poniendo a parir a los Reyes Católicos en cualquier escuela de Rabat, y que el hijo del españolito inmigrante proteste lo más mínimo. Bueno, la verdad es que no puedo imaginármelo, ni con mucho esfuerzo.

Llegarán a juicio y habrá sentencia. Esta es la historia:

diariodecadiz.es

Una familia musulmana denuncia a un docente por hablar de jamones en clase.



El profesor de La Línea indicó que el clima frío de Trevélez favorecía su curación y un alumno que practica esta religión se sintió ofendido • La Policía Judicial le toma declaración y recaba información del menor.

ESTRELLA BLANCO / LA LÍNEA
ACTUALIZADO 18.12.2010 - 09:13

"Le dijo a mi hijo que se fuese a su país si no le gustaba. Mi hijo es español, nació...

Un profesor del instituto Menéndez Tolosa ha sido denunciado por una familia musulmana de La Línea pues su hijo, alumno de primer curso de Secundaria, considera que se le ofendió durante el transcurso de una clase de geografía, según informaron a este periódico fuentes del instituto.

Este medio pudo saber que el docente se encontraba dando clase con normalidad sobre los distintos climas del planeta y usó a la localidad granadina de Trevélez como ejemplo de clima frío y seco. A modo de anécdota, el profesor contó que precisamente ese clima favorecía la curación de los jamones. Entonces el alumno pidió al docente que no hablara de jamones puesto que le ofendía la cuestión al ser musulmán.

Según pudo saber este diario de fuentes del centro, el profesor le contestó que simplemente se trataba de un ejemplo y que él no tenía en cuenta en sus clases la religión que practican sus alumnos.

Esto podría haberse quedado simplemente en un intercambio de pareceres pero la familia del menor, que en ningún momento acudió a hablar con el profesor sobre este incidente en clase, no ha dudado en interponer una denuncia contra el docente en la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía.

Aunque nadie se puso en contacto con él, al parecer un familiar del menor sí que acudió al centro educativo para hablar con la Jefatura de Estudios y protestar por el ejemplo que el profesor había puesto en clase de geografía.

Agentes de la Policía Judicial acudieron ayer al Menéndez Tolosa para que el profesor prestase declaración sobre los hechos ocurridos durante la clase. Además, los funcionarios han solicitado la documentación disciplinaria y académica del menor en este instituto y en el centro anterior en el que estaba escolarizado.

Este medio ha podido saber que el docente está acusado de ser autor de un supuesto delito de maltrato de obra, alegando además motivaciones racistas y xenófobas.

La Delegación Provincial de Educación confirmó también ayer a este periódico que, efectivamente, sabía que se habían producido estos hechos y que un profesor había sido denunciado al Cuerpo Nacional de Policía pero declinó hacer declaraciones al respecto.

Profesores y alumnos del centro están indignados por esta situación porque además es un profesor de trayectoria reconocida que lleva más de dos décadas dedicándose a la docencia, por lo que ha impartido clase a miles de jóvenes y nunca ha tenido un problema de estas características. Por este motivo se encuentra muy afectado.

A pesar de estar atravesando un momento difícil, el docente continúa acudiendo al instituto y cumpliendo con su obligación para con sus alumnos.

El Cuerpo Nacional de Policía mantiene abierta la investigación de estos hechos denunciados por la familia del menor y habrá que esperar a la resolución que dictamine la autoridad judicial en el juicio de faltas cuando se celebre.

London Transport Routemaster 468 AEC

No todas las colecciones tienen la misma motivación para su inicio. Esta la comencé por añoranza. Mi padre me regaló un precioso autobús inglés de dos pisos, con conductor y cobradora, y sus faros eran dos brillantes incrustados.

 Este modelo a escala 1:65, salió al mercado en junio de 1964 y durante la década que estuvo en producción, se fabricaron 1.394.000 ejemplares, de los cuales uno era el mío. Lo recuerdo con 12 o 13 de mis años, por lo que debió llegar a mi poder en 1970-71. Entonces no todo era made in China, y este modelo viene con su número de patente: el 904525 y su made in GT. Britain en los bajos.

Aquel autobús era muy especial, durante el tiempo que lo tuve, lo limpiaba y cuidaba con mimo, daba gusto lo bien que se deslizaba por el pasillo bamboleándose gracias a su sistema de amortiguación. Luego estaban el conductor y la cobradora, ambos de uniforme, él con su gorra de plato aferrado al volante muy serio, y ella, rubia con la cartera en bandolera, de pie en la trasera y esperando a los viajeros.

Por las ventanillas podían verse las filas de asientos con sus respaldos rayados y la escalera de caracol para subir al piso de arriba, donde te imaginabas sentado por encima del conductor, recorriendo las calles de un Londres desconocido.

El mantenimiento constituía un capítulo importante de la relación con mi CORGI. Siempre lo tenía a punto, limpio, sin pelos enredados en los ejes de las ruedas e impecable de pintura, que ya me preocupaba yo de repasar con un pincelito y pintura roja para maquetas, cualquier desconchón fortuito en su carrocería.

Desapareció en algún momento de mi transición a la adolescencia,  y ya no volví a verlo. No lo eché mucho de menos en aquella época, a esa edad surgen intereses nuevos a cada instante y su recuerdo quedó archivado para más adelante. Tuvo que pasar media vida más para recuperarlo; ya tenía otras colecciones en marcha y en algún momento surgió la necesidad de encontrar mi autobús, o al menos uno igual.

No tenía ni idea de los detalles concretos por los que empezar a buscarlo, sólo que era un autobús ingles de dos pisos, rojo, y de un tamaño que recordaba vagamente. Sin embargo pensé que no sería difícil encontrarlo; empecé por las jugueterías especializadas en Madrid y encontré alguno, pero no el mío; lo busqué en el Rastro muchas, muchas veces, hasta que en una ocasión apareció un ejemplar bastante destartalado, con el conductor y sus faros de brillantes, pero sin cobradora y en un estado de pintura lamentable. Aún así, pedí precio por él y se descolgaron con ¡12.000 pesetas! de hace 20 años; mi bolsillo no estaba a la altura de mi entusiasmo y allí se quedó.

No volví a encontrar uno igual. Para medio conformarme, los Reyes Magos me trajeron un modelo estupendo, de lujo, el mismo modelo redondito que yo recordaba, con retrovisores y todo, pero más grande y made in France. Fue el primero, y ya se sabe, uno llama a otro y a otro... El problema es que estoy en el país equivocado para buscar autobuses ingleses; si hubieran sido gitanas o toreros no habría sido difícil conseguir un número considerable en poco tiempo. Hube de recurrir a la familia y los amigos que visitaban la Gran Bretaña para hacerles el encarguito y la verdad es que se portaron, la vitrina se fue poblando de autobuses rojos, verdes y amarillos, todos de dos pisos (condición indispensable), de similares tamaños y distintos entre sí.  Entre los más curiosos, tengo un antecesor tirado por caballos, y dos iguales, uno cerrado y otro descubierto; también tengo uno muy original, de color morado y tres pisos, réplica del que sale en una de las películas de Harry Potter. Hasta un coleccionable de temporada me proporcionó algunos ejemplares.

Cuando ya tenía claro que nunca encontraría un clon de mi autobús, empezaron a popularizarse  los buscadores de Internet y las páginas especializadas en-todo-lo-que-se-te-pueda-ocurrir-y-mucho-más, y retomé la búsqueda a nivel mundial. En poco tiempo localicé el modelo exacto que había tenido, solo faltaba encontrarlo a la venta, y ebay fue la solución; mi hermano Jose que ya trajinaba el asunto de las pujas, me puso al corriente e incluso me consiguió un ejemplar similar al mío pero con distinta decoración. Me hice una cuenta de Pay-Pal y pujé por algunos ejemplares similares que llegaron a mi poder, perfectamente embalados y sin contratiempos. 

La perseverancia es una virtud que no suele defraudar (salvo si juegas a la lotería), y así, 20 años después de retomar la búsqueda, apareció un London Transport Routemaster 468 AEC de Corgi, en perfecto estado y con su caja original, nada menos que en Canadá. Diez días después lo tenía en mi poder, como recién salido de fábrica, flamante y reluciente, mil vueltas le dí, miraba y remiraba todos los detalles que revivían en mi memoria. ¡Qué ilusión! De golpe retrocedí 35 años, un cabo suelto entonces dejaba de estarlo ahora. Se acabaron las urgencias, ya lo tengo y ahora lo disfruto como antaño y algún día llegará, (espero) que veré a un nieto con ese brillo especial en los ojos, que le hará digno sucesor de mi Routemaster inglés. 

viernes, 17 de diciembre de 2010

Aledo y La Santa

Aledo

Plaza del Castillo de Aledo

Iglesia de Santa María la Mayor (Aledo)

Torre del Homenaje. Castillo de Aledo

Ermita de Santa Eulalia de Mérida (La Santa) Totana
 
Campanario de la Ermita de La Santa