domingo, 1 de enero de 2012

Día 1. Km. 0


Que mejor día que el 1 de enero de 2012 para echarle ganas a la cosa y empezar desde 0 a diseñar las nuevas carreteras por las que transitar en lo sucesivo. 

Escarmentando del pasado, habremos de hacer las justas y necesarias, con los carriles adecuados a la circulación que vayan a soportar, con las salidas justas para poder acceder a nuestro destino, teniendo claro donde queremos llegar antes de empezar la carretera, y no al revés. Hacer los viaductos, túneles y góndolas suficientes, pero ni uno más. Incluir las medidas de seguridad necesarias que nos permitan llegar a nuestro destino felizmente, y gastar en ellas siempre un euro menos de los que dispongamos para ello.

Así, es posible que dentro de 366 días nos felicitemos el nuevo año con más entusiasmo que el que hoy empezamos.

¡FELIZ AÑO!

sábado, 31 de diciembre de 2011

¡La Monda!



Con los mejores deseos para 2012 en la esperanza de que al final del año que comienza, quede de nosotros algo más que la monda tras ser convenientemente exprimidos por nuestro nuevos gobernantes.

Y mientras tanto, ¡PAZ, SALUD Y AMOR! para todos, (que esto no paga impuestos)

viernes, 30 de diciembre de 2011

¿Y tú que miras?

Estación de Atocha. Madrid

Una peña de estudiantes de la Europa Unida, en tránsito por nuestro bello país y tirados por el suelo de la Bioestación de Atocha, no deja de ser algo común en estos días. Los viajes de estudios siempre han sido la excusa perfecta para disfrutar de unos días de libertad y aventura en plena adolescencia.

Estos trece representantes de la adolescencia europea constituyen una foto fija de la chavalería de nuestros tiempos: sus vaqueros y sudaderas rematadas por las deportivas y las mochilas floreadas, constituyen el uniforme universal de las juventudes actuales, y si me apuran, de las anteriores también.

Sin embargo, hay detalles significativos que marcan las diferencias con generaciones precedentes, el más evidente es el de las formas de comunicación entre ellos. La comunicación física resulta mucho más acentuada que en épocas pasadas; los abrazos, besos y achuchones forman parte de su cultura gremial.

La comunicación oral ya no resulta fundamental, su parco y poco florido vocabulario es consecuencia directa de su forma de escribir mensajes en los móviles o en las redes sociales, un lenguaje con interferencias en el que han de rellenarse los huecos con imaginación.

Y a falta de palabras recurren a la comunicación visual; ahí están mis protagonistas atentos y absortos en las pantallas de sus aparatitos electrónicos, en las que pueden ver desde el último video grabado por algún colega y colgado en you tube, hasta las fotos que se han hecho en la pasada media hora.

Un alto en el camino, un momento de relax, una espera paciente. Me pregunto ¿cómo serán los viajes de estudios en Manchuria, en Sudán o en Afganistán? Si los hay, seguro que la comunicación oral es la preferente.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Señalización Vertical I

Adelantando un Arco Iris doble

"Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mi y la tierra. Y sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se dejara ver entonces mi arco en las nubes. Y me acordaré del pacto mío, que hay entre mi y vosotros y todo ser viviente de toda carne; y no habrá más diluvio de aguas para destruir toda carne ." (Génesis 9:13-15. Biblia

Badlans en Albudeite

Terrenos grises y erosionados por los aguaceros, forman cárcavas, secarrales y ramblas, en el llamado paisaje lunar o badlands de Albudeite (del árabe "la de escasa agua")

jueves, 22 de diciembre de 2011

¡Feliz Navidad 2011!

Abeto Blanco (Abies alba) engalanado para la ocasión


"Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad", dijeron los ángeles a los pastores cuando les anunciaron el nacimiento de Jesús.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Agrupación Musical de Beniaján

Concierto de Navidad en el Obispado de Murcia

De vuelta a casa por la Plaza de la Catedral.

-        Vamos a ver el Belén Municipal en el Obispado, que no hay cola.
-        No, otro día, que es tarde.
-        ¡Una vueltecica rápida!
-        Venga, vamos.

Entrando al Obispado.

-        ¡Pues sí que han puesto alta la música!

Más que la típica música de fondo, aquello llenaba el fondo, el antefondo y se colaba hasta la calle.

A mitad de la vueltecica, justo al otro lado de por donde se entra, parapetados y apretujados entre las columnas de un minúsculo atrio, un puñado de músicos atacaba una pieza con entusiasmo.

Adiós al belén. A escuchar y disfrutar del inesperado regalo, compartiéndolo con un buen número de escuchantes igualmente arremolinados entre las columnas y los pocos espacios libres.

¡Qué gozada! Allí se había instalado la Agrupación Musical de Beniaján, institución centenaria, que desde 1907 pasea su arte por Murcia y por el mundo.

En una rápida búsqueda de caras conocidas, aparecen entre los asistentes Rocío y Juan Antonio, Pepa y Paco, Aurora y Manuel. ¡Como en casa! ¡Y no íbamos a entrar! Al final del concierto con su bis incluido y aplaudido a rabiar, llega el momento de los saludos.

El momento saludos con amigos a los que no ves a menudo, es especialmente agradable, por el gusto del reencuentro, por el intercambio de novedades y por el ratico tan bueno que todo esto supone. Allí, entre los músicos, están sus hijos y los fieles padres les siguen con entusiasmo. Nos cuentan que los chicos están encantados, que disfrutan con su afición, que se lo pasan bomba, que viajan … ¡Qué suerte!

De vuelta a casa por la Plaza de la Catedral.

-        ¡Lo que nos habríamos perdido de no entrar a ver el belén!

lunes, 19 de diciembre de 2011

El rebaño


Al caer la tarde, el rebaño regresa a los corrales siguiendo a su jefe natural, el pastor. Mientras tanto, el perro ovejero  corretea a su alrededor atento a las órdenes que recibe,  agrupando el ganado, solícito e incansable.

Los pastores son gente muy especial, duros y correosos, pacientes y observadores, tranquilos y prudentes. Pasan la mayor parte de su jornada en el campo, a la intemperie, con sus animales, rumiando en su interior, en sus cosas. Con frío, a veces mucho, mucho frío, o con calor, también a veces, mucho calor, salen con sus animales a la búsqueda del escaso pasto, o de las cosechas perdidas por las heladas.

Sus perros son sus mejores amigos, con una mirada o un silbido se entienden a la perfección; no son perros bonitos, no harían carrera en un concurso canino, pero conocen su oficio y para sus dueños valen infinitamente más que un can de exposición. 

Todos ellos, ovejas, perros y pastor forman el conjunto perfecto, cada uno con su función, se mueven con orden y concierto, como una orquesta bien afinada, cuyo director no necesita batuta, si acaso una voz y alguna piedra bien dirigida, pone a cada artista en situación, y así, todos los días se representa la misma función por esos campos de Dios.